viernes, 13 de mayo de 2016

CUATRO DE CUATRO


Continuando el "mes fantástico", encadené la cuarta carrereta en cuatro fines de semana consecutivos, y esta vez insertada entre 48 horas que iban a ser (y fueron) de locura....aunque esta vez , mayoritariamente ,de las buenas.
Tras los 10 "Kas" de Fraga y Torrefarrera y el 12K de Zaragoza, surgió la posibilidad de repetir la experiencia en la segunda edición del "Running Festival" de Altorricón...
Por no hacerme pesado no volveré a decir lo que pienso sobre eso de poner nombres anglosajones a carreras de aquí....
La decisión final se tomó casi a última hora y decidí apuntarme de nuevo a la distancia de 15 kilómetros mientras que mis compañeros David, Antonio y Laura lo harían en la de 5.....al acabar no les quedaría otra que tener que esperarme.
Tras trabajar mis ocho horitas por la mañana, una ducha rápida y comer algo, bajé a tomarme un café, desgraciadamente rápido, con mi amigo Pedro Mira de Aspe (Alicante), que vino a correr la Media Maratón de Zaragoza y se quiso acercar el sábado a Barbastro a recoger mi libro y echar una charradeta conmigo.
Gestos como el de Pedro, son los que hacen a uno sentir feliz y orgulloso de lo que sembró durante los años en el Club y lo que luego he recogido...¡mil gracias amigo!.
Tras despedirme de Pedro y familia y dejar a mi Paula en el ensayo de comunión acudí al Club para dirigirnos todos juntos hasta Altorricón, donde llegamos en poco más de veinte minutos.
Vamos con tiempo de sobra, pero a mi se me echa la hora de salida casi encima hablando con muchos amigos y conocidos....¡qué brasas soy!.
Ha venido también Raquel invitada por la organización como vencedora de la primera edición y aunque no tengo muchas esperanzas físicas en poder acompañarla, le pregunto qué idea lleva.
Tiene las cosas muy claras..."ir a 4'20" e intentar repetir victoria"....uf, yo sigo con dudas de mi estado y le digo que voy a intentar ir a su lado hasta donde pueda, o hasta que mi pierna me deje.
Las últimas carreras se me bloqueaba en el 8 o 10 yendo a ritmos por debajo de 4'15", pero en esta de 15...no sé...tengo algo de "mieditis" en el cuerpo.
Seis de la tarde, los algo más de 130 corredores nos colocamos bajo el arco de salida...para la de 15 kilómetros seremos unos 50 o así...y en mi memoria aquel "glorioso" cuarto puesto en la general del año pasado.
Cuenta atrás y arrancamos muy rápidos....para variar.
Tras el callejeo inicial salimos del pueblo ya hacia los caminos colindantes.
Hemos formado un trío en el que vamos Raquel, su primo y yo..
Paso por el kilómetro 1 en 3'57"...madre mía, no habrá manera de aprender ¡NUNCA!.
Llegamos al cruce de caminos en el que los del 5K se van a la izquierda y nosotros recto hacia el camino de El Vedadet.
¿Todos?....¡¡NO!!...al compañero David que le habían asignado dorsal de color negro (en lugar del rojo que llevaban los del 5K) le indican que debe seguir recto en lugar de girar y continúa hacia adelante sin percatarse del error hasta que llega al kilómetro 5 y no ve ningún arco de meta....
Así que decide continuar y ya que estaba....acaba adjudicándose la prueba grande de 15 kilómetros con un "tiempecillo" de 55'30"....nada, un pequeño calentón de piernas no premeditado.
Nosotros vamos un poquito más atrás y pasamos el kilómetro 5 en poco más de 22' muy cómodos y controlando por detrás por si se ve cerca la segunda fémina clasificada.
En el avituallamiento cojo un vaso de agua para mojarme la boca, el día ha salido nublado pero hay mucha humedad y se está sudando abundantemente, así que hay que prevenir.
La carrera transcurre por varias fincas colindantes a Altorricón (Finca Clavería, La Melusa....) en tramos muy llanos, de buen firme y rodeados de cultivos.
Los tres vamos muy bien compenetrados tirando de Raquel a pesar de que es ella la que lleva la voz cantante del grupo y estoy convencido de que si quisiera nos podría dejar tirados en cualquier momento.
Yo, en esos kilómetros, no me encuentro cómodo,  me cuesta aguantar el ritmo y mi cabeza sólo está pensando el momento en el que se me bloqueará la pierna y me dirá "hasta aquí has llegado majete".
Un poco antes de llegar al kilómetro 10, segundo avituallamiento, está la familia de Raquel esperando , animando y dándonos agua...no siento molestias y eso hace que me anime bastante.
Al paso por el 10 el crono marca 43' "y algo"...está muy bien.
En ese avituallamiento nos informan que vamos en el grupo de entre el 5º y 10º de la general.
Al girar a la izquierda y tomar el camino que nos conducirá hasta Altorricón miramos hacia detrás para cerciorarnos de que no viene ninguna chica que haga peligrar la segunda victoria de Raquel en esta carrera....no se ve a ninguna, así que tranquilidad.
Lo que sí veo en ese repaso visual es que se están acercando tres corredores más a buen ritmo..
Uno de ellos nos da alcance antes de llegar al 11....creía que se iba a tirar para adelante pero se queda ahí, pero otros dos se van acercando poco a poco.
Desde que he pasado el 10 sin molestias me estoy viniendo un poquito "arriba"..me estoy encontrando bien, y el saber que podría quedar en una buena posición en la general un año más me está motivando....
Le doy vueltas al tarro y en una subida me pongo a la altura de Raquel y le pregunto...."¿me das permiso para irme en el 13?"..a lo que ella me contesta que por supuesto.
El trabajo "sucio" para ella ya está hecho...va a ganar con mucha claridad y sin apenas forzar la maquinaria.
Decido aguantar un poquito más en el grupo a un ritmo cómodo y arrancar los últimos 2000 metros con fuerza a ver cómo responde el cuerpo.
Llegamos el ahora quinteto de corredores al kilómetro 12'5 donde está el último avituallamiento y  se unen los dos recorridos justo al lado del pantano de La Melusa.
Allí, cojo agua, aminoro un poquito el ritmo, bebo, le hago un gesto a Raquel de solicitud de permiso, me asiente, le choco la mano , cambio de ritmo y arranco hacia adelante, mientras escucho a un chico del grupo que dice "¿pero no vamos juntos hasta meta?"...
La verdad es que no sé en qué momento "alguien" dijo que había que ir juntos...yo no,desde luego.
Obviamente cada uno busca sus objetivos en cada carrera y hace lo que le viene en gana mientras no perjudique a nadie.
En mi caso en ese momento era obtener un bonito puesto en la general y forzar el cuerpo esos últimos dos mil metros a ver si la pierna respondía, era sólo por mi.
Paso la ermita de San Bartolomé y me adentro en la cabañera real ya en dirección a Altorricón.
Giro a la derecha, piso asfalto y llego al kilómetro 14 justo al paso de dos cooperativas.
Un voluntario me indica que gire a la izquierda y tome una recta que me llevará de nuevo al casco urbano de Altorricón, donde voy en busca de la línea de meta ubicada (como la salida) en el patio de las escuelas.
Entro ya en la instalación y cruzo la meta en 6º lugar de la general con un tiempo de 1h 03' 58" a una media de 4'16" el kilómetro, con muy buenas sensaciones (¡Gracias a Dios!) y tan sólo 1' 52" peor que el año pasado cuando acabé cuarto.
Espero a que llegue Raquel para felicitarla y me reúno con el resto de mis compañeros que una vez más han copado todos los podios.
David, 1º en la prueba de 15 kilómetros, Laura 1ª en la de 5 kilómetros y Antonio, 2º en la de 5, ¡qué grandes!.
La vuelta al coche para regresar a Barbastro fue frustrante para mí (tómese en modo coña), ya que los tres iban cargados con sus premios en forma de cajas de manzanas, quesos y botellas de vino y yo....con las manos en los bolsillos.
La vuelta a casa sin novedad....descansar y al día siguiente disfrutar emocionado viendo a mi niña tomar la Primera Comunión....impagable.

"Nunca hay que dudar, no está prohibido nada cuando un sueño es real"..de la canción "Alas" de Soy Luna....por Paula ;-)














lunes, 2 de mayo de 2016

DE TRES EN TRES

¿Dónde está Wally?
Dentro de la compleja vida que un trabajador a turnos tiene en su día a día, de vez en cuando la fortuna se pone de su lado y hace que le coincidan varios fines de semana de fiesta o por lo menos, de medio fiesta y por tanto esa circunstancia hay que intentar aprovecharla lo que mejor que se pueda o se sepa.
Esta situación de estas últimas semanas ha hecho que haya encadenado tres domingos consecutivos compitiendo, aunque sean en "pruebas menores" y con lo de "menores" quiero decir en distancias kilométricas, ya que todavía no me veo capaz de enfrentarme con garantías a mis amados 21 kilómetros de la media maratón.
Hace dos semanas fue el 10K de Fraga...la semana pasada los 12K El Rincón de Zaragoza...y esta semana debutaba por primera vez en los 10K de Torrefarrera.
A priori íbamos a bajar tres compañeros de los ya habituales en estas carreretas pero un infortunado accidente laboral del bueno de Enrique dejó el supuesto trío en pareja.
A las 8:30 de la mañana partimos con Laura hacia la localidad leridana y en poco más de media hora (por algún equívoco que siempre hay) llegábamos al pabellón de deportes.
Tras la recogida de dorsal , nos cambiamos y sin tiempo si quiera para calentar nos situamos en la línea de salida.
Laura quiere bajar de los 50' y se queda un poquito más atrás del pelotón de unos 300 participantes que estamos (no está nada mal para la carrera).
Ha venido también Raquel a correr ... le pregunto sobre qué intención lleva y me dice que va a salir a 4' y luego mantener a 4'10"....¡uf!...."pasopalabra"....ahora mismo no me veo capaz ni física ni mentalmente de ir a esos ritmos así que cada uno haga su carrera y que sea lo que Dios quiera.
A las diez en punto se da la salida....arrancamos.
Salgo cauto y dejo que me adelante el guía de los 40', con intención de intentar mantenerlo a una distancia prudencial....a ver si soy capaz.
El primer kilómetro me sale a 4'07", bueno, algo así es lo que debo hacer, ya que tengo el recuerdo de hace quince días en Fraga en que salí el primero a 3'50" y en el kilómetro 7 estaba "pidiendo la hora".
Los cuatro primeros kilómetros discurren por las calles de Torrefarrera, luego y tras un pequeño repecho nos adentramos en un camino de tierra al lado de un canal que me recuerda muchísimo al que suelo ir a entrenar habitualmente.
Allí alcanzo a otro corredor con el que vamos a compartir durante varios kilómetros carrera.
El paso por el kilómetro 5 lo hago en 20'50"...está muy bien a pesar de las molestias que acarreo.
Esos casi tres kilómetros que recorremos en tierra al lado del canal me están yendo muy bien, esa tranquilidad que da tener el agua a la izquierda y la medio soledad de correr sin esa "presión" que nos metemos cuando hay público a los lados hacen que esté hasta disfrutando.
Además, los ritmos por kilómetro se va manteniendo entre 4'07" y 4'15"  y la sensación a pesar de todo es bastante buena.
Tengo a la vista, a unos 20" a Raquel, por momentos parece que le podría dar alcance, pero saliendo ya del canal (bordeando la depuradora) y en un tramo en bajada veo que su zancada es mucho más "alegre" que la mía, así que me mentalizo que la "caza" va a ser imposible.
Saliendo ya de ese tramo, se descuelga el compañero que llevaba desde hacía unos kilómetros y 
llegando al kilómetro 7 alcanzo a dos corredores que me precedían.
Aprovecho un poco su estela y me quedo un rato ahí con ellos, dejando que "me lleven".
Uno de ellos se queda, y me quedo con el otro hasta que llegamos al kilómetro 9 en el que también se queda..
A pesar de ir con miedo por la pierna (ya me ha hizo un amago de bloqueo en el 8), decido apretar y echar el resto en esos últimos mil metros.
Miro el reloj y veo que no me va a salir una mala marca y por lo menos estoy acabando con cierta alegría y no medio cojo como en las anteriores carreras.
En la larga recta, aprieto todo lo que puedo y entro en meta en el puesto 47º de 253 llegados con un tiempo de 41'18" a una media de 4'11", l final a 24" de Raquel que queda segunda clasificada de la general.
La verdad es que creía que iba a estar peor tanto en tiempo como en sensaciones.
Esto ha sido por lo menos una inyección de ánimo, aunque soy consciente que para volver a estar como estaba debo recuperarme al 100% y estirar este castigado cuerpo muchísimo más de lo que lo hago (sí...¡ya sé que es muy poco!)
Laura logró con creces su objetivo de bajar de los 50'...hizo unos fantásticos 47'47".
Tras recoger el avituallamiento posterior y la ducha, llegó un momento que me emocionó.
El padre de Raquel me pidió un libro dedicado para un amigo suyo, de más de setenta años, corredor de fondo de toda la vida y al que hace un año le diagnosticaron un cáncer de colon que lo ha dejado noqueado.
Ojalá el libro y la dedicatoria que le puse y que me salió del corazón le saquen una sonrisa y le den un poquito de fuerza para seguir luchando.
Estas son las pequeñas grandes cosas que llenan a uno, dejan la voz quebrada y hacen sentir que, a veces, las "locuras" merecen la pena.

"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento"




lunes, 25 de abril de 2016

12K EL RINCÓN DE ZARAGOZA

El "objetivo" a priori para este fin de semana era correr por primera vez en mi vida en un Campeonato de España, ya que este año me había federado y quería saber cómo era  esa sensación "por dentro".
Iba a ser en Alcañiz en la distancia de 10 kilómetros en ruta...de hecho estaba hasta inscrito, pero mi flojo estado de forma y sobretodo la falta de respuesta de mis compañeros federados del club hizo que lo desestimara...cada uno a "su rollo".
Así que me decidí a participar por segunda vez en mi vida en los 12K de El Rincón de Zaragoza.
Carrera popular, que sale, transcurre y llega en el Parque de los "mil nombres" de Zaragoza.
Al estar ya el fin de semana en la capital no tuve que madrugar en exceso, así que a las siete y diez ponía los pies en el suelo para comenzar un día que prometía ser largo (por la noche, entraba a trabajar).
Tras el aseo correspondiente y vestirme partimos con mi padre " chino chano" desde el Paseo Independencia (donde estábamos alojados) hasta el Parque.
Son poco más de veinte minutos de , tranquilo (apenas tráfico, apenas gente) y ventoso paseo hasta que llegamos al Bar "Emperador" frente al parque a tomarnos un café y unos churros para desayunar.
Tras la carga de cafeína y posterior visita al baño,  nos vamos a la entrada del Pabellón Salduba donde había quedado con nuestra campeona María Llorens, otra de las cosas que me animó a participar...saber que no iba a estar sólo del club.
Llega con su bici puntualísima ,como a mi me gusta, a las nueve menos cuarto al punto donde habíamos quedado.
Nos vamos a cambiar al interior del pabellón y ahí tengo el honor de entregarle y dedicarle mi libro del que ella también forma parte.
Salimos a trotar un poco por el parque y a comentar nuestros estados físicos, anímicos y pretensiones para la carrera.
Me dice que está floja (como yo) y que quiere salir a cumplir yendo a 4'30"..así que por mi perfecto.
Tras dejarle las mochilas a mi padre nos vamos a la zona de salida donde nos encontramos y saludamos a otra tradicional corredora zaragozana..Amaya Monge, con la que he coincidido en multitud de carreras.
A pesar de no llevar ninguno de los tres el "chip mental competitivo", nos dice Amaya que vayamos para adelante en la salida para evitar el mogollón.
A las 9:30 se da la salida.
Maria arranca con fuerza tras Amaya lo que me pilla por sorpresa...esto no es lo que habíamos
"pactado ".
Tras bordear una rotonda (que he de hacer subido por la hierba para poder seguirlas), consigo ponerme al lado de Maria y correr con más comodidad.
Pasamos el primer kilómetro en 4'04"...un buen calentón que no me esperaba.
Esta primera vuelta tiene hasta cuatro repechos que hacen daño en las piernas y que sino las regulas bien te van a hacer sufrir para recuperar.
Cuando nos dirigimos hacia el kilómetro 3 nos cruzamos a la cabeza de carrera.
Es ahí cuando me doy cuenta de que vamos bastante adelante y que Maria va en tercer lugar en la categoría femenina.
Esto cambia las cosas, sobretodo a nivel mental...además tenemos a la segunda unos metros más adelante.
En un giro de 180° Maria se me va unos metros a por la otra chica..ese cambio me pilla por sorpresa, he de respirar un poco y arrearme otro calentón para alcanzarla.
En una bajada la alcanzamos pero en otro giro de conos de 180° se nos vuelve a ir.
En un buen repecho en el que casi me voy a la cuneta
Ahora me pongo un paso por delante de Maria y tiro de ella hasta que sobre el kilómetro 5 la alcanzamos.
Tal y como vamos llegando a su altura, le hago un gesto con la mano para que nos quedemos ahí detrás un buen rato.
Falta más de media carrera y no hay que volverse loco, hay que tener los objetivos claros, y ahora mismo el suyo es subir al podio.
Regresamos al paseo central del Parque y pasamos por la zona de contrameta un grupo de 5 corredores.
Como nos indica un juez al paso por allí..."segunda y tercera chica".
Llegamos al kilómetro 6, miro el reloj y veo que pasan unos segundos de los 25'...vamos muy bien, a ver si sabemos mantener en esos ritmos.
En otra rampa que nos ha de llevar al Canal Imperial, Maria aprieta un poco..la sigo y cuando llegamos arriba me pongo de nuevo "a currar".
Llevamos un buen ritmo...se que viene alguien más con nosotros pero no quiero mirar.
Encarando los dos últimos kilómetros ya en solitario
Pasado el 8 giramos a la izquierda para iniciar el camino de vuelta.
Ahí sí que miro para atrás para controlar...veo que hemos descolgado a la otra chica, pero que también viene cerca Amaya...y esta sí que es un "hueso duro", es una experta fondista.
Paso por el 9...hemos formado un cuarteto en el que me siento cómodo y veo que Maria responde.
Pero al girar de izquierdas para encarar de nuevo el Paseo de los Reyes,  y poco antes de llegar al kilómetro 10, se me vuelve a bloquear la pierna izquierda...¡que horror!, he de poner remedio a esto cuanto antes, porque me está resultando un martirio.
Inmediatamente he de bajar el ritmo...descolgarme unos metros y a pesar de los ánimos de un compañero del grupo para que me " agarre" ahí sé que no va a ser posible.
Paso el kilómetro 10 en 43' poco..voy a intentar mantener lo mejor que mi pierna me deje esos dos últimos para meta.
En una bajada,mientras veo a Maria peleando delante escucho un poco tras de mí desde la acera, los gritos de un grupo de gente que dicen un "vamos Amaya que tienes a la de Huesca ahí delante!"....eso hace que mi boca salte como un resorte y grité un..." ¡¡¡Maria...a muerte!!!".
Que conste que Amaya me cae muy bien, por supuesto, pero claro....Maria es amiga y de mi club, por tanto...los colores y el corazón tiran más, algo lógico.
Yo,ahora sólo debo centrarme en ir recuperando la pierna y hacer que pase ese último kilómetro lo antes posible.
Hago medio renqueante el paso por contrameta,giro la rotonda y encaro la recta final.
Veo al fondo como Maria entra en meta y al speaker la nombra como segunda clasificada...¡¡¡GENIAL!!!.
Foto posterior que me envió Maria con el trofeo de segunda
y mi libro...¡¡GRACIAS!!
Yo, llego tres puestos por detrás, el 59° (de 800) con un tiempo de 51'52" y a una media de 4'20" el kilómetro...visto así en frío, y a pesar de todo no está tan mal, aunque me preocupa mucho mi pierna y pie izquierdo.
Tras el avituallamiento, nos vamos a soltar un poco con Maria y tras la charradeta posterior me vuelvo al hotel a ducharme.
Hoy ni mi cuerpo ni mi cabeza habían imaginado ir a esos ritmos, de hecho, en la actualidad no estoy para estos "trotes"...pero...la motivación por ayudar a una compañera me ha hecho sacar fuerzas de donde creía que no había y la verdad que ha sido muy gratificante.
De momento, sigo en "mi lucha"... a seguir intentando recuperar y a " competir" a pequeña escala...no hay de otra.

"Siempre es temprano para rendirse" .- Norman Vincent Peale

lunes, 18 de abril de 2016

VOLVEMOS POQUITO A POCO

Desde la media maratón de Balaguer, a mediados de febrero, no me había puesto un dorsal ,y eso, para un "tarao", "friki" y/ó "enfermo" como yo , estar casi dos meses sin competir es preocupante.
A la Semana Santa (que me puede) y la finalización y presentación del libro (un sueño hecho realidad) se unió un estado físico que dista mucho de aquel que tuve en los años precedentes y que me ha hecho ir desechando carreras y tentaciones que siempre aparecen por todos lados.
Pero la cercanía  en la distancia, encontrar compañía y sobretodo, la necesidad de volver a sentir ese hormigueo de tensión y emoción en el estómago me hizo inscribir hace unas semanas a los 10K de Fraga por segundo año consecutivo.
Hasta ahí bajamos junto a Enrique, Laura y Goyo, del Club y David que ahora corre con Hinaco.
Íbamos tan relajados que llegamos casi con el tiempo justo para llegar al Pabellón Cortes de Aragón, recoger dorsales, cambiarnos, foto para la posteridad y colocarnos bajo el arco de salida.
Ahí en la parte delantera coincidimos con Nuri Sierra y Jacinto Morancho de Monzón, que buen rollo dan y menudos galgos que están hechos!.
Pasan unos minutos de las diez y media de la mañana, suena el disparo y arrancamos.
Yo salgo como si fuera a hacer un 1000...muy, muy fuerte, y no porque crea que "me voy a salir", sino porque quiero encontrar espacio y no tener que ir driblando gente los primeros metros.
Veo que Enrique se va para adelante pero ni intento ir a por él, sé de mis limitaciones actuales y sería un "suicidio" a largo plazo.
Voy a ver qué tiempo marco al paso por el kilómetro 1 y empezaré a controlar el ritmo porque en ese momento esa no es mi carrera.
Antes de llegar al uno me alcanza Nuri, me anima..apenas le puedo contestar de manera entrecortada por el sofoco que llevo y se va alejando poco a poco.
Paso por el kilómetro 1 en....¡¡3'51"!!...¡qué animalada!.
Aminoro con urgencia, porque sé que eso lo voy a pagar.
El paso por el 2 es ya en 4'04" y de ahí sé que ya será imposible que baje,más bien será al revés.
Tras un poco de callejeo salimos a una larga avenida en la que vamos a hacer los siguientes kilómetros.
Me voy acercando a Enrique hasta que le alcanzo, me dice que tire, le digo que no, porque sé que no voy a poder, prefiero aguantar con él hasta que pueda.
Salimos de la Avenida y nos metemos por una urbanización.
En una pequeña bajada, Enrique se va separando...yo no puedo seguir ese ritmo y aguanto en tiempos de 4'15", que para mí en la actualidad ya es mucho.
Voy solo y a mi alrededor "pulula" una bici que ni va para adelante ni para atrás...no sé que hace ahí, hasta que me pasa y veo que es un voluntario que lleva un cartel en la espalda en el que pone "1ª Clasificada 5K", que viene unos metros tras de mí.
A la altura del Hotel Casanova se separan las carreras, los del 5 se van a la derecha y los del 10 a la izquierda.
Echo un vistazo al reloj para ver el paso por el kilómetro 5 y veo que es en poco más de 20'...bueno...creo que de salida ni imaginaba pasar así.
Durante los siguientes tres kilómetros vamos por una zona más rural, alejada de la ciudad y rodeados de campos frutales y sus correspondientes almacenes y empresas.
Mis piernas están duras, ese calentón del principio lo estoy pagando....se veía venir, pero....si no arriesgas, tampoco sabrás si te llevarás "premio" o "castigo".
En el 8 miro el reloj y veo que marca 33'...a pesar de todo parece que la marca no va a estar tan mal.
Estamos ya bordeando las instalaciones deportivas y el Parque de la Pinada, donde se encuentra el kilómetro 9.
Ahora ya sólo me queda echar el resto, es sólo un kilómetro, pero siento como la pierna izquierda (esa "pata de ganso"), se quiere volver a bloquear....joer, últimamente me está trayendo por la calle de la Amargura.
Aminoro un poco, giro a la izquierda y encaro la línea de meta, cruzandola en el puesto 52º de 180 llegados con un tiempo de 42' 34" ("sólo" 1'32" peor que el año pasado) y a una media de 4'16".
Enrique ha llegado cuatro puestos y 32" por delante.
Tras el avituallamiento (cerveza incluida), charradetas con los amigos y la ducha, nos "apretamos" una fideuá y regresamos a casa.
A ver si poquito a poco voy recuperándome de todos los dolores y puedo volver a correr con normalidad que este otoño...si Dios y la salud quiere...toca reto.
Quiero seguir teniendo la mente ocupada y sobretodo ilusionada.


"Las tormentas hacen que los árboles tengan raíces más profundas"





lunes, 11 de abril de 2016

Y COMO DIJO JOSÉ MARTI...PARECE QUE YA ESTOY "COMPLETO"

"Hay tres cosas que cada persona debería hacer en su vida para estar completo: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro".
Esta frase se le atribuye al poeta cubano José Martí (1853-1895) y con el paso de los años ha quedado como una especie de coletilla en cualquier conversación que se tercie en la que se hable sobre los objetivos en la vida de cada uno.
Obviamente, no pasa nada si no se cumple una, dos o ninguna de esas tres cosas, pero...una vez puestos "en harina",  mejor acabar lo empezado que quedarnos con la duda, por lo menos a mi me gusta acabar lo que empiezo aunque sea tarde.
Parece que ninguna de las tres cosas tienen ningún vínculo entre sí, pero si las analizamos bien, creo que sí podemos encontrar cosas en común.
Las tres creo (perdón por mi ida de cabeza filosofal), tienen algo o mucho que ver con la necesidad de crear algo, de dejar una huella de nuestro paso por este mundo y de sentirnos realizados por haber hecho, o por lo menos intentado, hacer algo bueno y de provecho.
Tener un hijo es el mayor legado físico que podemos dejar en la tierra de nuestro paso, sangre de nuestra sangre y al que podemos educar y "moldear" como creemos mejor para el día de mañana.
Esa fortuna la tuve un 21 de noviembre de 2007 a las tres de la madrugada (que jodida la tía), cuando nació la cosa más maravillosa que me ha podido pasar, mi hija Paula.
Escribir un libro es una especie de legado "intelectual" (no lo pretendo en mi caso por supuesto), pero sí dejar una obra, una huella de las inquietudes o vivencias, como es mi caso, que ha vivido uno y que quiere dejar  plasmado en papel para todos aquellos que las quieran disfrutar y compartir.
Yo, cumplí ese sueño, el 1 de abril de 2016 cuando presenté mi libro "100x15", fruto del trabajo de varios meses y de las experiencias de quince años y 2109 kilómetros.
Y lo de plantar un árbol...se puede mirar de muchas maneras.
He leído que podría ser una forma de compensar a la madre naturaleza por el papel utilizado al hacer el libro, un gesto de intentar mantener el equilibrio entre lo que extraemos y lo que aportamos a la naturaleza y que haciéndolo quedamos en paz con ella.
Es una forma de verlo sí, aunque creo, por lo menos en mi caso, va más en la línea de tener un hijo (sin comparación obviamente), en la que queremos ser testigos del comienzo y desarrollo del mismo y un día poder comer los frutos que dé tras todo el trabajo y cariño que se le dé.
Yo no tenía recuerdo de haber plantado ningún árbol en mi vida, por ello una vez presentado el libro quise acelerar ese "proceso" por aquello del "no vaya a ser que me pase algo......".
El sábado por la tarde fui con mi nena a elegir y comprar uno.
Un manzano fue el elegido, y no precisamente por su vinculación bíblica y el jardín del Edén , sino que prefiero, en este caso, aferrarme a la civilización Celta que lo tenía como el árbol de la inmortalidad.
El domingo 10 de abril, culminé esta "trilogía" en mi finca, plantándolo junto a Paula y mi padre y "mirando" hacia los Pirineos.
En sus raíces han quedado recuerdos, sueños y palabras de los dos.
Ojalá dentro de muchos. muchos años, mi hija cuando lo mire recuerde el momento en el que lo plantó junto a su padre y abuelo y el motivo por el que está ese árbol allí...quizás ese sea el momento en el que verdaderamente todo haya tenido sentido.

"Sólo hay una manera de evitar la crítica: no hacer nada, no decir nada y no ser nada".- Aristóteles