jueves, 15 de septiembre de 2016

LA 107ª EN "MODO MARATÓN"

Hasta Logroño nos desplazamos cuatro compañeros del Club para participar por primera vez en "su" Media Maratón de septiembre , ya que a la tradicional de siempre del mes de mayo ya había acudido un par de veces en los años 2009 y 2014.
De los cuatro, Pablo sería el valiente que haría la distancia de Maratón, el resto la media maratón...Enrique a disputar y Javi y yo a hacer un primer test previo antes de Budapest.
Poco antes de las siete de la mañana del domingo sonaban los dos despertadores de Javi en nuestra habitación del Hotel Murrieta., cercano a la zona de salida/meta.
Bajamos a desayunar a un bar al lado que habíamos visto con buena pinta la víspera y en el que se produce una curiosa mezcla de "parroquianos".
Chavales que vienen de fiesta, peregrinos de Camino de Santiago, gente "normal" y nosotros,corredores...cada uno a lo suyo.
Tras el desayuno, regresamos a la habitación para cambiarnos.
Ha salido un día soleado y una temperatura muy agradable, ideal para ponerse de corto y tirantes.
A las ocho y media hemos quedado los cuatro bajo la estatua del General Espartero, en el Paseo del Espolón para la foto de equipo y al momento nos vamos a trotar un poco por la zona para hacer un "chequeo" de los cuerpos.
Poco antes de las nueve de la mañana, y tras la despedida con Javi y Pablo, nos situamos con Enrique en el segundo cajón de salida.
El buen amigo peruano me quiere tentar para que vaya con él junto al globo de 1h30', algo que desecho desde el primer momento.
Primero, porque sé que no estoy para ir a esos ritmos y segundo, porque hoy mi objetivo es hacer una tirada de 21 kilómetros al ritmo que querría llevar el día de la maratón.
Llega la cuenta atrás y comenzamos la prueba, en mi caso la que supondrá la 107 media maratón en mi bagaje particular.
Tras salir del Paseo del Espolón giramos hacia la Gran Vía en la que se van a desarrollar los dos primeros kilómetros de la carrera que los paso en 4'35" y 4'40" respectivamente.
Esos son los ritmos en los que quiero y debo ir...intentar hacer la media maratón sobre la "horacuarenta" y sobretodo que la acabe sobrado y no justo y con mal sabor de boca como me había pasado en las últimas.
Primer puesto de avituallamiento en el kilómetro 5, 23'12" tiempo de paso.
Cojo agua , aminoro un poco para poder beber y tragarla, es muy importante entrenar también esto de cara a la maratón, sobretodo no dejar pasar ningún puesto de avituallamiento sin hidratarme.
El circuito no es del todo llano, hay algún que otro repecho que hace bajar el ritmo pero como mis pretensiones son las que son, no me obsesiono para nada, sólo quiero no sufrir.
No voy en ningún grupo en concreto, durante algunos kilómetros voy metido en el que va la segunda clasificada de maratón, pero en un avituallamiento aquello se descompone y cada uno seguimos a lo nuestro.
De momento me estoy encontrando muy cómodo, sigo manteniendo los ritmos entre 4'35" y 4'50", pasando el kilómetro 11 (un poquito más de la mitad de la prueba) en 52'38".
En el 12 me aparece esa incómoda compañera que últimamente me está trayendo de cabeza, esa molestia en la pierna izquierda, esa "pata de ganso" que me dice mi fisio Javi, que me la deja medio bloqueada y con sensación de adormilamiento.
Mi cabeza se activa en seguida...."que no cunda el pánico, esto sabes como controlarlo, baja un poco el ritmo y se pasará".
Al final, con un poquito de cabeza y tranquilidad consigo que en poco más de un kilómetro haya prácticamente desaparecido y que vuelva a correr con normalidad.
Llego ya al kilómetro 15, pasándolo en un tiempo total de 1h 09' 57".
Es el momento de tomarme un gel Biofrutal, no por necesidad en ese momento, ya que no estoy muy desgastado, sino por entrenar la toma y la digestión de cara a la maratón.
Al revés que en las últimas medias que había corrido, me estoy encontrando mucho mejor ,  voy adelantando a corredores que lo están pasando mal y eso hace que me motive.
El paso por el 17 es en 4'30" y me siento con fuerza para apretar más y bajar bastante el tiempo que me había prefijado.
Poco antes de llegar al 18 alcanzo a un corredor local del equipo Club Maratón Rioja , que lleva dorsal de maratón.
Un conocido suyo del público le anima diciéndole que "sólo" le falta un poco más de la mitad, a lo que él le contesta que ya lleva veintiocho kilómetros.
Yo, me quedo extrañado y le pregunto que como es posible, a lo que me responde que él ha salido sobre las ocho de la mañana para hacer una tirada larga de 32 kilómetros, ya que en un mes va a correr la Maratón de Amsterdam y que acabará con la media maratón.
Como voy con "tiempo de sobra", decido quedarme con él y hacernos compañía esos últimos cuatro kilómetros hasta meta, compartiendo nuestros entrenamientos, objetivos e ilusiones.
Da gusto encontrarse con alguien que hable tu "mismo idioma", con experiencia y sentido común.
Los tiempos de paso se van esos últimos cuatro mil metros por encima de cinco minutos, pero están siendo tan gratificantes y tan cómodos que en cuanto me quiero dar cuenta estamos girando a la derecha para encarar la recta de meta en el Paseo del Espolón, tras haber pasado un último kilómetro muy bonito por estrechas calles adoquinadas por el centro histórico de Logroño.
Choco las manos de los chavales que las ofrecen y cruzo la meta de mi 107ª Media Maratón en el puesto 146º de más de 700 inscritos con un tiempo de 1h 39' 43" a una media de 4'42" y con unas sensaciones excepcionales al acabar, con "hambre" de kilómetros en las piernas para continuar, que es lo que buscaba.
Nos despedimos con el compañero del Club Maratón Rioja con un abrazo y deseándonos mutua suerte para esas maratones internacionales a las que nos mediremos en poco más de un mes.
Ha sido muy gratificante encontrar su compañía.
Ahí, tras la meta está también el fiel compañero Enrique, para recibirme con un abrazo.
Él, una vez más ha hecho una magnífica carrera rozando la "horatreinta".
Tras el avituallamiento, nos reunimos con Javi que llega un poco después y regresamos al hotel a por la ducha.
Con Carles Castillejo, Campeón de España de 5000, 10000,
Media Maratón y Maratón, ademas de haber participado en
tres Juegos Olímpicos
Ahora, toca seguir acumulando kilómetros y en quince días, si Dios quiere, correré mi 108ª media maratón, la que será la 16ª consecutiva en casa, el día en que cumpliré 41 añazos ya y en la que, a priori, volveré a intentar rodar con los mismos ritmos y las mismas sensaciones que hoy.
Queda ya para el recuerdo un buen fin de semana por Logroño con los compañeros del club y con la satisfacción de haber podido saludar de nuevo a buenos amigos como Vane , Julio, Rafa, Carles y Chema...así da gusto.
Finalizo la décima semana de preparación para la maratón acumulando ya más de 500 kilómetros en estas castigadas piernas.
Todavía...o sólo, me quedan cuatro más para llegar a ese deseado 9 de octubre en Hungría.

"No hagas lo que los demás hacen...haz lo que los demás quisieran hacer y no se atreven"











lunes, 5 de septiembre de 2016

10K BINEFAR...COMIENZA LA CUENTA ATRÁS

Por tercer año consecutivo,  varios compañeros del Club (diez concretamente) nos desplazamos hasta Binéfar para correr su carrera de 10  kilómetros el sábado por la tarde.
La temperatura...36º..."ideal" para pegarte un buen calentón por dentro y por fuera, así que había que intentar tomar todas las precauciones posibles para evitar un golpe de calor.
Yo, en cuanto acabó la etapa de la Vuelta por la tele, me metí en la ducha para refrescarme un poco, porque la sensación de agobio era insufrible.
Este 10K es el comienzo de un último mes previo a la Maratón de Budapest que va a ser intenso en lo que a pruebas se refiere. A los diez de Binefar, se unirán las medias de Logroño y Barbastro que serán ya test serios de cara a los 42195 metros húngaros.
Necesito volver a centrar cuerpo y cabeza, recuperar la ilusión y perder el miedo a la distancia larga y a los dolores que me "noquearon" el año pasado en mi camino hacia la Maratón de Málaga.
En Binéfar mi objetivo era una vez más, hacer, o por lo menos, intentar, hacer de liebre de Raquel, aunque , mi estado no es el de hace un año ni de lejos.
Y el objetivo para ella, conseguir la segunda plaza, ya que estando la campeonísima Nuria Sierra por allí y "vestida de guerra" iba a ser una "batalla" poco menos que imposible.
Vamos para la zona de salida, "lorenzo" le está pegando sin piedad, lo que presagia una carrera muy dura.
Nos deseamos suerte con el resto de compañeros y amigos y a las siete y media en punto suena el disparo de salida, arrancando y "picando" para arriba por la Avenida Lérida.
La idea es ir a una media de 4'12", 4'15" el kilómetro aunque tengo clarísimo que eso no será así de "regular"....será por la experiencia.
Todo el primer kilómetro es en suave pero constante subida menos los últimos doscientos metros hasta que se llega al cruce con la carretera de Binaced, en el que se hace más exigente.
El reloj suena, le echo un vistazo y veo que marca 4'03".
Ahora comienza una larga bajada por la calle Almacellas, hasta una rotonda, donde incrementamos el ritmo, pasando el kilómetro 2 en 3'57".
Tras el giro de la rotonda, cojo agua en el avituallamiento, va a ser imprescindible hidratarse bien en cada punto para bajar la temperatura corporal como sea.
Pasamos el kilómetro tres en 4'13" y estamos rebasando a corredores, incluso que están participando en el 5K que van totalmente fundidos.
Hasta el kilómetro 4 de regreso por la misma avenida, es todo en subida, lo que hace que el ritmo baje y el único aliciente sea llegar a la tienda de "Muebles Rey" que es donde se "corona".
Lo pasamos en 4'23", informo y le digo de intentar "soltar" un poco las piernas en el tramo de bajada y recuperar algo de aliento.
Al principio es así pero al paso por la Plaza de España y posterior recta de meta donde hay muchísimo ambiente, el ritmo se incrementa de manera instintiva.
Llegamos al arco de meta, kilómetro 5, que lo pasamos en tiempo parcial de 4'07" y tiempo total de 20'37", está muy bien.
Antes de cruzar el arco ,nos cruzamos con Nuria que es la cabeza de carrera femenina que nos debe sacar un minuto aproximadamente, está bien la diferencia , pero es impensable poder alcanzarla, es una súper clase y para ella está siendo un rodaje sin más presión.
De nuevo, agua en el avituallamiento...mismo ritual...coger botella, vaciar un poco, darle a Raquel, luego,beber yo, y acabar vertiéndomela por la gorra para refrescar un poco ya que voy medio "pajarito" por culpa del calor.
Le digo que regulemos, que queda mucho y que la tercera clasificada viene mucho más atrás....y bueno, sinceramente, yo, si me "pide mas caña", me veo acabando casi andando.
El paso por el 6 lo hacemos en 4'32", este pequeño respiro me ha venido bien y en cuanto comenzamos la larga recta en bajada hacia la rotonda, me pongo de nuevo a tirar.
Pasamos los arcos de agua que han situado a mitad de camino y que algo ayudan y alcanzamos ya el kilómetro 7.
Tiempo de paso, 4'13", hemos vuelto a lo que nos habíamos marcado.
Una vez girada la rotonda comenzamos de nuevo esos casi dos kilómetros en subida que esta vez, sé que me van a hacer "pupa" en las piernas.
Punto kilómetro 8, en 4'24", y queda lo más duro hasta llegar a la tienda de muebles que decía antes.
Allí, en el cruce está ubicado el kilómetro 9...donde pasamos con un tiempo de 4'30"...¡qué largo se me ha hecho!.
Quedan sólo los últimos mil metros, ya en bajada, llano y con mucho público, así que pese a que he llegado justísimo hasta allí, me lanzo a tirar con lo que me queda y hasta donde pueda.
Encaramos los últimos 500 metros en la larga recta de meta, mi "motor" ya no da para mas.
Raquel tira para adelante , está mucho más fuerte, me quedo un par de metros, ya ni mis piernas, ni mi cuerpo van a poder responder, pero aún así intento "agarrarme".
Los últimos metros y merced a que sale su hija a recibirla, puedo llegar tras ella, y cruzar la meta en el puesto 22º de la general con un tiempo de 42'17" y a una media de 4'14" (lo previsto al inicio).
Por cierto, el último kilómetro salió a 3'54", para alucinar.
Nada más acabar, necesito ir a por agua, hidratarme , sentarme y recuperar algo porque he acabado empapado y agotado, como hacía tiempo, totalmente k.o,
Sin tiempo para "distraerme" más, me toca regreso rápido a Barbastro, porque a las diez de la noche me tocaba ir a trabajar....esto de los turnos es lo que tiene...al revés del mundo.
Y mientras, seguimos el camino (ya sólo un mes) para la Maratón de Budapest, en la que mi único objetivo es disfrutar el viaje, la carrera y la compañía.
Siguiente estación...Media Maratón de Logroño, prueba de "fuego" para mis dolencias y donde espero volver a poder a saludar a muy buenos amigos.
"Las mentiras corren carreras cortas, pero las verdades corren maratones" Mickael Jackson







martes, 16 de agosto de 2016

ENCIENDE LA NOCHE EN SAN SEBASTIÁN

Lo mío creo que debe ser algo de enfermedad crónica, o quizás, es "eso" de la crisis de los 40, que parece que eres joven pero ya no y quieres seguir pareciéndolo aún a costa de hacer alguna "locura" o tontería que otros no harían.
La realidad es que yo, sigo haciéndolas y me siguen dando una vidilla interior que a mi por lo menos me alivia y despeja la mente aunque sea sólo por esos momentos.
Aprovechando un fin de semana plenamente taurino en San Sebastián con la "excusa" de ver a José Tomás me inscribí a una carrera nocturna de 5'5 kilómetros en la noche del sábado.
La prueba recibe el nombre de ENCIENDE LA NOCHE y parte desde el Boulevar donostiarra a las doce en punto, con lo cual, se corre en la ya madrugada del sábado al domingo.
Es una prueba meramente festiva, en la que a la recogida del dorsal te dan una bolsa llena de adminículos fluorescentes y maquillajes de colores para que te pongas y te puedas pintar la cara de forma llamativa.
Para los que me conocen un poquito, sabrán que estas cosas a mí me las traen al pairo y no me gustan nada así que todo eso se lo dí a Paula que es la que lo disfrutó.
Lo sé, soy demasiado "formal"....esto ya no cambiará, y creo que ya, ni quiero.
Yo, sigo siendo "lineal" en mi vida, quizás demasiado y en estos casos soy fiel a mis colores corporativos desde que entré a formar parte del Club en el 2002,  aunque, visto lo visto ya pueda parecer un "rara avis".
El sábado se hizo duro...dormí poco y mal la noche anterior, viaje por la mañana, un paseo por San Sebastián...comer....a los toros...bajar de nuevo al centro....tomar unos pinchos...ver una espectacular colección de fuegos artificiales y hacer hora hasta las doce de la noche para correr.
Mi cuerpo estaba muy cansado y las piernas cargadísimas, pero....si me comprometo con algo, por lo menos, intento cumplir.
Se acerca por fin la hora, la temperatura es muy agradable...bueno....la verdad es que es calurosa a pesar de la hora y del lugar...más de 25º y mucha humedad.
Me voy para la salida, colocándome entre las primeras filas, esas en las que ya había localizado a los que no llevaban nada de disfraces ni colores y supuestamente iban a salir a disputar.
Somos más de 300 "taraos" los que estamos tras el arco de salida para correr esos cinco kilómetros y medio por el centro de San Sebastián en plena Semana Grande.
Cuenta atrás, llegan las doce de la noche y un cohete da la salida.
La cabeza de carrera arranca con fuerza.
Giramos hacia la izquierda y empezamos a bordear toda la playa de la Concha.
Voy bastante adelante así que eso me permite correr sin agobios, ni empujones, algo de agradecer.
El paso por el kilómetro 1 lo hago en 3'43", no está nada mal, no son mis ritmos, pero sí que es verdad que es una carrera corta en la que quiero intentar ir a 4 o "cuatropoco" el kilómetro.
Paso por el kilómetro 2, en 3'51"...a pesar de la pesadez que noto en mis piernas la cosa está yendo, sorprendentemente, bastante bien.
Nos estamos dirigiendo hacia casi el ecuador de la prueba, situado en el interior del Real Club de Tenis de San Sebastián, donde nos espera una sorpresa con la que yo no contaba.
Giro a la izquierda para entrar en la pista de tenis y allí me sale del alma un..."¿pero que coño es esto?"..
Han puesto cintas de un lado a otro de la pista que hay que atravesar saltando como si se tratara de una pista americana, mientras te riegan con una manguera , para finalizar saltando la red de la pista central de tenis.
Bueno, me lo tomo con calma y con humor, porque la carrera tiene ese fin de diversión, así que las paso sin complicaciones , que no es plan de pegarme un "leñazo" tonto, y cuando salgo de la pista, arranco de nuevo con fuerza a correr.
Saliendo de la pista de tenis está el kilómetro 3, que lo paso en 4'03"...a pesar de ese "contratiempo" con el que no contaba , el tiempo tampoco se ha ido mucho.
Tras una pequeña rampita nos metemos ya en pleno paseo al lado de la Concha, teniendo en muchos momentos que sortear a gente que va paseando.
Aunque debo decir que, pese al gentío enorme de personas que había por las calles, la organización dispuso de muchísimos voluntarios que indicaban y daban una seguridad enorme a los corredores, felicidades por ello al Club Bera Bera.
Mi reloj pita al paso por el kilómetro 4, es en 4'05", el más lento hasta ahora, pero sabiendo lo que me queda hasta meta, sé que la marca va a ser más que digna.
El público que está pendiente de la prueba, y que es muchísimo, anima una barbaridad, algo muy habitual en esta tierra y eso hace que uno se venga arriba, a pesar de que los gemelos me estén "quemando" y me quede poco resuello.
Bajo el Hotel Londres, suena el quinto "beep" de mi reloj....tiempo, 3'59"....ya sólo me queda el giro a la derecha y la recta de meta.
Veo el reloj del fondo que acaba de alcanzar los 21', aprieto y cruzo la meta con un tiempo de 21' 25" a una media de 3'55" el kilómetro y lo que está genial....en el puesto 20º de la general de esos más de 300 corredores..no está mal para acabar un día largo y duro, ni ser una distancia propicia para mi.
Estoy empapado de sudor, pero muy satisfecho con lo que le he sabido sacar a estos cascados cuatro huesos.
Tras el avituallamiento. mi cuerpo sólo pide una ducha y la cama para descansar. algo que tardaría ,todavía, más de una hora hasta que pudimos coger el bus de regreso al Hotel.
Esta "carrereta" sólo ha sido un pequeño "inciso diferente" dentro de la preparación para la maratón de Budapest, que es el gran objetivo del año.
Tras la ducha y dormir seis horas..a las ocho de la mañana de ese gran domingo taurino,  arrancaba de nuevo a correr 16 kilómetros suaves...esta es la "droga" que me evade.

"A donde el corazón se inclina, el pie camina"




miércoles, 3 de agosto de 2016

15K EN ESPLUGAS DE FRANCOLÍ Y A MAS DE 30º

Dentro de mi plan previsto para la preparación del Maratón de Budapest había incluido la Media Maratón de Rubielos de Mora el penúltimo sábado de julio para hacerme un pequeño test y ver cómo respondía física y mentalmente en competición.
La misma semana de la prueba anunciaron que la suspendían, así que uno, que tiene los fines de semana libres contados, se le trastocaba todo.
Pero como todavía guardo algo de ilusión y soy perseverante, miré el calendario y encontré una carrera el sábado siguiente.
Un 15K en Esplugas de Francolí....a unos 120 kilómetros de Barbastro, una hora y veinte de camino, algo nuevo, diferente....podría ser interesante.
Eché el "lazo" a los compañeros habituales pero a nadie le venía bien, así que la día prácticamente por descartada.
Así estaba la situación hasta que una tarde, acabando de correr con Iván (con el que hemos vuelto a retomar las salidetas como en los viejos tiempos) , nos encontramos con Gregorio.
Le comento esta carrera (que también incluye un 5K) sin mucho convencimiento y para mi sorpresa me dice que si yo voy....baja...así que dicho y hecho...aquella misma noche hice las dos inscripciones...nunca hay que darse por vencido.
El sábado se presentaba ante mí un día largo, de esos "machaques" que ya estoy acostumbrado a hacer.
El "plan" era el siguientes, currar de mañanas, por la tarde carrera y por la noche cena...así que sólo deseaba que las ocho horas de curro tuviesen un poco de "piedad"...algo difícil en mi departamento ya que los tiempos de relax son rara excepción.
Una vez acabé mi jornada laboral, regreso a casa..ducha...comer un poco...prepararme la bolsa, tumbarme, creo que fueron 15 minutos, y a buscar a mi compañero de viaje.
A las cuatro y media recogía a Goyo y poníamos rumbo hasta la Espluga de Francolí donde llegamos en apenas una hora y cuarto y con el termómetro marcando 35º...¡qué horror!.
Tras recoger el dorsal, con casi una hora de antelación (porque así lo recomendaba la organización), n nos da tiempo más que de sobra para tomar un café tranquilamente y seguir hablando....bueno, yo, escuchando las experiencias y opiniones de Gregorio sobre cualquier tema del que proponía.
Se acercan las siete de la tarde, una vez cambiados, vamos a trotar un poco por la zona de salida/meta.
Hace mucho calor , aunque sopla una pequeña brisa que quizás nos pueda aliviar un poco, por lo menos es lo que espero ...veremos a ver qué pasa dentro de un rato.
La prueba de 15 kilómetros tiene un perfil bastante duro....los dos primeros kilómetros son urbanos por el pueblo, los siguientes seis en subida y los últimos siete en bajada de regreso a Esplugas.
Ver este perfil unido a la alta temperatura puede hacer que la carrera se haga muy dura.
Yo, sólo llevo idea de completarlos por el mero hecho de sumar kilómetros de cara a la maratón de octubre y sobretodo intentar acabarla con buenas sensaciones, que últimamente llevo no las encuentro.
Siete en punto se da la salida y arrancamos más de 600 corredores (entre las dos pruebas) la 39ª edición de la prueba de fondo más antigua de la comunidad autónoma catalana.
Bueno...antes de empezar con la crónica en sí de la carrera, me gustaría dejar unos detalles sobre la misma, de esos que antes, anotaba en mi cabeza para mejorar las carreras "de casa".
"A pesar" de ser una carrera de gran fondo un sábado de julio a las siete de la tarde (con el supuesto "hándicap" físico-climatológico que pudiera suponer), hubo una participación de más de 600 participantes en una población de 3800 habitantes....y ¿´cómo puede ser?...
Pues quizás por...una bolsa del corredor excepcional (camiseta, calcetines, caldo, agua, fruta, refresco, etc, etc, etc), un circuito duro pero muy atractivo, numerosos avituallamientos, excelente organización, celebrada en plenas fiestas mayores, ambientazo en las calles....bien movida en redes sociales...quizás, "sólo" quizás ese pueda ser el secreto.
Tras este inciso, vuelvo a la carrera...a mi carrera.
Como decía antes,  los dos primeros kilómetros transcurren por el centro de la localidad, entre las bonitas calles estrechas del casco antiguo...así hasta que salimos de ese centro y nos dirigimos de nuevo a la zona de salida/meta.
En cuanto pasamos el kilómetro 2 encaramos ya la carretera dirección a Poblet.
El primer kilómetro lo paso a 4' pelaos....es algo normal por el momento "euforia" de la salida,la carretera favorable en bajada y las calles estrechas y en sombra del interior del pueblo.
El 2 bajo el arco de meta ya lo paso a 4'28"....
A partir de ahora vienen los seis kilómetros en subida y con el sol de cara....
Me echo la gorra para adelante..acorto el paso e intento abstraerme del asfalto contemplando el paisaje con la idea de ir pasando los kilómetros lo mejor que pueda.
Algo que me encantó fue que entre el kilómetro 4 y 5 la carrera entra por el interior del Monasterio de Poblet, lugar donde están enterrados ocho de los Reyes de la Corona de Aragón.
Damos la vuelta a toda la Plaza Mayor del interior del Monasterio y salimos de nuevo a la carretera de Prades donde el terreno todavía se empina más.
Estoy empapado de sudor y se agradecen los múltiples avituallamientos que hay, tanto de agua, como de esponjas e incluso varios puntos donde vecinos han salido con mangueras para refrescar el ambiente.
Mi ritmo está decayendo pero no me preocupa ya que mi objetivo es sólo acumular kilómetros y aún así estoy adelantando a multitud de corredores que llevan un pasito muy corto o incluso van andando.
Un poco más allá del kilómetro ocho está el giro de 180º que nos devolverá por el mismo camino hacia la meta.
El paso por esos seis kilómetros de subida el reloj se ha disparado...4'38" en el 3, 4'58" en el 4, 4' 55" en el 5, 5'07" en el 6, 4'59" en el 7...
Una vez realizado el giro ,comienzo ya el descenso y pasando por el kilómetro nueve veo por el otro lado de subida a mi buen amigo José Vicente.
Por un momento pienso en aminorar el ritmo y esperarle, pero al comenzar la bajada empiezo a encontrarme bien y con ganas de ir un poquito más rápido.
Me echo la gorra para atrás, me uno a un corredor que me precede que lleva un ritmo que parece se adapta al mío y acelero las zancadas.
Los tiempos de paso están bajando bastante, tanto, que el paso por el kilómetro 10 lo clavo en 4'15".
Con "mi" compañero casual del día vamos compenetrados por momentos, porque hay cambios de ritmo por las dos partes que nos rompen a uno u otro aunque luego nos esperamos...es un "ni contigo, ni sin tí".
El paso por el kilómetro 12 al lado del Monasterio de Poblet (de bajada no se entra) pico en 4'04",,,,es increíble porque siento que "vuelo".....a mi manera claro.
Ya hacía mucho tiempo que no tenía esas sensaciones de "poder"...a ver cuanto duran.
Quedan sólo tres para meta y tengo ganas de seguir dándome "cera" a ver hasta donde aguanto.
Llego al kilómetro 13, nuevo pitido en el reloj y veo que marca ¡¡¡3'53"!!!....esto me está dando alas mentales más que físicas.
Sólo dos ya para meta y seguimos adelantando corredores con muchísima facilidad....¡qué recuerdos de sensaciones!.
Veo el cartel del 14...me está costando aguantarle el ritmo al compañero pero ahí sigo enganchado como una lapa.
Vuelvo a "picar" por debajo de los 4' por kilómetro (3'56") y ahora en el último mil no puedo bajar la guardia.
Poco a poco el compañero me toma unos metros y siento que ya no le puedo pedir más a mis castigadas piernas...ya han hecho muchísimo hoy.
Entro en la larga recta de meta de casi 500 metros entre un pasillo de público que no deja de animar.
Aprieto los dientes y echo lo poquito que me queda dentro, parando el crono con un tiempo de 1h 06' 45" en el puesto 94º de casi 500 corredores a una media de 4'27" el kilómetro.
¡Ah! El último kilómetro en ¡¡¡3'58"!!!...ni en sueños podría haber imaginado hacer una carrera a esos ritmos en mi actual estado físico y mental.
Máxime cuando en mi reciente revisión médica laboral, leí con estupor como en las conclusiones de los análisis ponía que tenía...."SOBREPESO" y en los comentarios y recomendaciones aconsejaba..."reduzca su peso actual, bajo control médico"....vaya cacharro que estoy hecho...ver para creer.
Tras la ducha, abandonamos con rapidez Esplugas, que había prisa, con la satisfacción de haber superado con nota alta una carrera muy dura tanto en lo climatológico como en el trazado.
Me fue bien en lo físico, pero sobretodo en lo psíquico.
Estamos en agosto y será mes de intentar seguir acumulando kilómetros, recuperar cuerpo y mejorar la mente.
Respecto a "ponerse un dorsal" durante este més.....a priori no habrá competición....sólo a priori...

"Ningún mar en calma hizo experto a un marinero"




martes, 14 de junio de 2016

UNA CARRERA GRATIFICANTE Y EMOCIONANTE

Desde hacía un par de meses sabía que tanto Martín Fiz como Abel Antón iban a estar en Monzón el fin de semana del 11 y 12 de junio para una carrera solidaria con la Asamblea Local de Cruz Roja que organizaba el Banco Santander.
Carrera, dicho sea de paso, que habían ofrecido hacer en Barbastro en primer lugar y nadie supo o quiso tener altura de miras para no dejarla escapar y traer todo ese montaje logísitico, humano y mediático que se desplegó en Monzón todo el fin de semana a nuestra ciudad...en fin.
El sábado por la tarde no me quise perder (y ya van tres veces que los escucho y no me canso), la amena, divertida y didáctica charla que dieron tres grandes del atletismo español y mundial.
Abel, Martintxo y Eliseo Martín, que fue el perfecto embajador local de la carrera, nos deleitaron, en una sala llena de aficionados, con multitud de anécdotas, curiosidades y consejos que hicieron las delicias de los que allí estábamos...un lujo enorme para los amantes de este deporte.
Tras la charla y antes de que los "secuestraran" para visitar una bodega pude estar junto a Marcos charlando largo y tendido con ellos y poder entregarle y dedicarle a Abel mi libro.
Otra de las cositas que van a quedar grabadas a fuego en la pequeña historia de la vida de uno.
Al día siguiente había propuesto la quedada (y es que no lo puedo remediar) a las ocho y media en las inmediaciones de la sede del club con el resto de compañeros que íbamos a bajar a correr...en total 12.
Yo, había quedado con mi vecino José Mari un poquito antes en el descansillo de casa, así bajábamos juntos los dos.
Tras repartirnos en los coches, arrancamos para Monzón y en un "volao" estábamos ya, aparcados y sentados en un bar frente a la zona de salida y meta tomándonos los cafés.
Vuelta a los coches a cambiarnos y a la foto de grupo, donde sí tenía claro que quería que estuvieran los dos campeones del Mundo de maratón junto a nosotros.
Vamos a calentar un poquito por la zona a "tantear" sensaciones físicas y escuchar las intenciones del resto de compañeros.
Yo, sé que no estoy para intentar "atacar" los cuarenta minutos, pero me gustaría rondar los 42....43...
Hablo con María...me dice que ella está un poquito mejor de su lesión y como en Zaragoza en el 12K , decido intentar acompañarla hasta donde pueda.
Faltan ya pocos minutos para las diez, nos situamos casi todos los CABs en las primeras filas del pelotón, rodeando a los mitos del atletismo.
El ambiente es excepcional, ¡qué envidia!.
Tengo a María al lado, no la quiero perder de vista... se inicia la cuenta atrás y arrancamos.
Vamos dirección a la Avenida Lérida para girar en el puente que lleva hacia el Ayuntamiento.
Pasamos la Plaza del mismo tras un pequeño repecho y descendemos por una calle estrecha que nos va a llevar hacia la zona del complejo deportivo de Monzón.
He conseguido ponerme a la vera de María...paso por el primer kilómetro....3'49"....le informo.....hay que aflojar si o si..ese ritmo es imposible que lo pueda aguantar. (yo)
Hemos adelantado a una chica pero desconocemos cual es la ubicación general de María ni quien está participando en la prueba de 5 o de 10.
El paso por el kilómetro dos es un poco más lento pero seguimos por debajo de 4'...es una barbaridad.
Vuelvo a informar y aminoramos un poco, cosa que mis piernas y mi corazón lo agradecen enormemente.
En el tres ya nos vamos a 4'10" que es por donde debemos "andar" para no tener que ir "pidiendo la hora" en el ocho.
Al paso por un punto en el que hay un buen grupo de personas animando escucho a una que dice..."mira, la primera chica"....eso me gusta, aunque puede que se hayan despistado y haya pasado alguna otra por delante, así que no me quiero fiar mucho.
Un poco más adelante, ya pasado el cuatro, están los padres de María animando sin parar....le hago un gesto a su madre para preguntarle si va la primera , a lo que me contesta que sí..esto ya se está poniendo emocionante.
Estamos ya a punto de hacer el primer paso por línea de meta y por tanto , momento de hacer una "trilla" con los que se quedan ya en el 5000 y los que nos vamos al 10000.
Al paso por meta, el speaker (muy bueno por cierto), "canta" el primer puesto de María.
Ahora sí que hay que ponerse en serio a trabajar.
Cogemos agua en el avituallamiento, aminoramos un poco para beber...miro hacia atrás y no veo a ninguna otra fémina cerca.
Le pregunto que cómo va...me dice un "ahí voy" que indica que está para pocas "alegrías", así que decidimos ir controlando y asegurar.
Mientras subimos una cuesta próxima a las pìstas de tenis y con buena visibilidad miro repetidas veces para atrás y sigo comprobando que no viene ninguna chica cerca.
Hemos pasado el kilómetro 7 en 4'24"...un poquito más lento para darnos (los dos) un respiro y poder afrontar los últimos tres a meta más sueltos.
Veo que viene por detrás mi buen amigo David Alás, que ha vuelto a ponerse un dorsal después de mucho tiempo.
Le conmino a que se una a nosotros y si tiene fuerzas y ganas que se tire para adelante.
Durante casi un kilómetro vamos los tres CABs juntos, hasta que poco a poco David se va yendo.
Yo, me estoy encontrando muy bien físicamente, y sobretodo moralmente ya que el hecho de estar echando un "cable" a Maria me está motivando sobremanera, que falta me hace.
David se va un poco, yo voy tras él pero María me hace un gesto con la mano para que afloje....lo hago ipso facto.
Quedan sólo dos kilómetros para meta, este último lo hemos pasado en 4'13"...está muy bien y sobretodo, yo, me estoy encontrando muy "vivo".
Vuelvo a mirar para atrás, sigo sin ver a ninguna chica que pueda poner en peligro su victoria...se lo digo y me contesta un "ahora, ¡¡¡vamos a disfrutar!!!".
Pita el reloj....kilómetro 9..."¡¡María, sólo uno!!"....vamos por la calle paralela al Paseo San Juan Bosco, lugar donde está ubicada la meta.
Es emocionante escuchar los gritos de ánimo para ella, porque va a ser la vencedora de la primera carrera del circuito nacional del Banco Santander.
Giramos a la derecha y cogemos la calle previa a la recta de meta.
Varias voluntarias la animan...le doy un grito de ánimo y me dice "¡¡A tope hasta meta Fer!!!".
Otro giro a la derecha y encaramos la recta de meta. 
Ahí están sus padres que se desgañitan animándola, pasamos los dos primeros arcos hinchables previos al definitivo... el speaker incrementa el tono de su voz y anuncia la llegada de la primera clasificada, que es respondido con los gritos y aplausos del público.
Siento su mano que me toca...se la agarro....le levanto el brazo y le cedo el paso para que se lleve el protagonismo y rompa la cinta como vencedora.
Cruzamos la línea de meta de un 10000 perfectamente medido en los puestos 26 y 27 de la general con un tiempo de 42' 08" a una media de 4'12"/km...¡genial!.
Ella ,emocionada y feliz y yo, súper orgulloso de haberle servido de ayuda y haber recuperado buenas sensaciones (aunque soy consciente de que más kilómetros ahora mismo se me atragantan).
El nombre de María Llorens aparecerá junto al de Eliseo Martín como vencedores de la primera carrera de este circuito nacional de 50 pruebas que se disputarán por toda España durante todo el año....ahí quedará...casi nada.
Una carrera muy bien organizada, con multitud de detalles y facilidades que uno, que ha tenido que "enfrentarse" y sufrir "unas cuantas", hubiera deseado tener al alcance de la mano.
Una oferta y un respaldo así no se debe obviar.
Antes de regresar a casa e ir a currar pude despedirme con un abrazo de Martintxo deseando que nos volvamos a ver pronto y con el compromiso de podernos tomar una cerveza los dos solos con tranquilidad....que parece un imposible.
Ahora tocará un mes de descanso de carreras y a mediados de julio comenzar con "talento" a preparar el ilusionante objetivo del mes de octubre.

"Nada ha terminado hasta que dejas de intentarlo"