jueves, 27 de abril de 2017

MADRID MERECERÁ OTRA VISITA. LA 115ª

Dos años después, regresaba a Madrid para correr la media maratón Rock and Roll por segunda vez en mi vida.
La verdad es, que tuve muchas tentaciones de haberme inscrito en "la grande" pero, actualmente no me encuentro ni física ni mentalmente capacitado para afrontarla.
Así que, aunque sea raro, me entró un poco de cordura y me apunté a esos 21097 metros en los que me suelo encontrar tan "cómodo".
A las seis de la mañana del día San Jorge sonó el despertador y tras el aseo personal, salí del hotel a buscar un sitio donde desayunar.
Una vez más, en Madrid a esas horas en las que muchos se van a dormir en dudoso estado, fue toda una odisea encontrar una cafetería abierta por la zona de Colón, Cibeles y Puerta de Alcalá.
Tras una buena "pateada" matutina pude encontrar una cafetería-pastelería que acababa de abrir y pude tomarme mi café con un croissant que me supo a gloria.
Una vez ingerido, regreso a la habitación del hotel a cambiarme.
La temperatura exterior es muy agradable y para la mitad de la mañana dan, las previsiones meteorológicas, más de 25º, así que toca aligerar ropa e ir lo más cómodo posible.
Soy el único corredor del Club que ha bajado a Madrid, así que, al no tener que quedar con nadie, bajo tranquilamente hacia la zona de salida, en la fuente de Cibeles.
Antes de situarme en mi sitio, me acerco a saludar y desear suerte a Vane y Julio que están "enjaulados" en la zona de los élite y de ahí, me voy a mi cajón de salida, el número 3.
Una vez dentro, intento avanzar todo lo que puedo para evitar tener que driblar a muchos corredores cuando den la salida.
Desde ahí contemplo esa espectacular previa que hacen siempre en Madrid, con el salto desde un helicóptero de cuatro paracaidistas con la bandera nacional sobre "nuestras cabezas".
Se acercan ya las nueve de la mañana y comienza a subir el tono de los speakers de la prueba.
Primero saldrán l@s élites de la media maratón, después l@s élites de la maratón y sobre las nueve y cinco, l@s más de 30000 "élites populares" entre las dos pruebas. (los del 10K salieron a las ocho y media).
Pese al bullicio y agobio que hay, busco ese momento de interioridad conmigo mismo, evadirme y centrarme en ese maniático ritual personal previo que estoy seguro que me ayuda.
Llega el momento, suena el pistoletazo y comienza a moverse esa enorme marabunta de corredores.
No me quiero agobiar, porque tengo asumido que va a ser muy complicado avanzar, pero mi idea es, que en cuanto pase la alfombra inicial , ponerme las pilas y "arrear".
Craso error...la idea era esa, la intención también, pero las circunstancias no.
En seguida me empiezo a topar con corredores que van casi al trote, otros que se cruzan y con "murallas humanas" a lo ancho de la calzada que hacen complicadísimo el poder avanzar.
Intento buscar huecos para ir avanzando, pero, en seguida vuelvo a verme frenado casi en seco y debo volver a iniciar la maniobra.
Los seis primeros kilómetros son en subida por toda la Castellana y pese a lo ancho de la calle me está resultando imposible avanzar y ponerme a ritmo.
Sólo diré que el primer kilómetro lo hago en 5'03"...me parece que hoy me van a "pintar bastos".
En el kilómetro cuatro dejamos a la derecha el estadio Santiago Bernabéu donde por la tarde se disputará el clásico de entre los clásicos en el mundo del fútbol...el Madrid-Barça, aunque a mí sinceramente me da bastante igual.
Llego al primer avituallamiento, primer punto de control en el kilómetro cinco de carrera.
El tiempo de paso es de 23'37"...más de dos minutos por encima de lo que pretendía en el inicio, esto va a ser un lastre difícil de salvar.
Me voy escorando al lado izquierdo para recoger el botellín de agua, pero con la gente que hay, una acción tan sencilla se está convirtiendo casi en una "lucha a codazos" merced al tapón humano que se forma.
Consigo cogerlo, beber un poco y continuar el ascenso hasta que alcanzamos el final de la subida de la Castellana e iniciar a continuación el descenso, durante un kilómetro en sentido contrario.
Parece que la carretera ya ha hecho su selección y ahora sí, se puede correr con más espacio y comodidad.
Una vez dejada la Castellana a la altura de Plaza Castilla, cogemos durante dos kilómetros la Calle Bravo Murillo.
Ahora sí, veo que mi reloj está marcando los tiempos que tenía previsto, esos por debajo de 4'20" e incluso alguno (como el 9) por debajo de los 4'10" que me podrían llevar a intentar bajar de los 90'.
Próximo a la Glorieta de Cuatro Caminos está ubicado el kilómetro diez de carrera.
El tiempo de paso es de 44'23" ...para hacerse una idea de cómo ha sido la primera parte de la carrera, el tiempo parcial de este segundo "5000" es de 20'46", casi tres minutos menos que el primero.
Cruzamos de manera transversal la Castellana y nos dirigimos hacia la Plaza República Argentina donde está ubicado el kilómetro once que lo clavo en 4' justos.
Ahora le estoy sacando el "polvo" a mis zapatillas y a mis piernas que estaban anquilosadas desde el inicio de la carrera y me estoy encontrando mucho más cómodo.
A mitad de la elitista Calle Serrano se encuentra la pancarta que indica la separación de las dos distancias que hasta ahora convivíamos.
Los de la maratón se van hacia la derecha y nosotros continuamos recto.
Aplaudo y animo a esos corredores que estaban yendo a mi lado y que ahora se enfrentan a sus siguientes 38 kilómetros en busca de la gloria.
Siento envida sana por ellos, para mí, la maratón es lo más y me hubiera encantado hacerla , pero ,soy consciente de que, a día de hoy, no estaba capacitado de enfrentarme a esa atractiva, sugerente y durísima distancia.
No sé si habrá sido por lo favorable del terreno, por el subidón de los aplausos del público o porqué catajo, pero este kilómetro 14 lo paso en 3'57".
El ambiente en la calle, pese a que durante estos kilómetros vamos solo los de la media maratón, es extraordinario, a consonancia con el magnífico día que ha salido, muy diferente al de hace dos años cuando el tiempo fue desapacible y lluvioso.
Se acerca ya, el punto de control en el kilómetro quince, en el comienzo de Príncipe de Vergara.
Lo paso en un tiempo total de 1h 05' 20" y parcial de 21'33"...
Estoy yendo muy bien, recuperando a "mordiscos" tiempo , y con mi cabeza centrada únicamente en ser "sub 90'" una vez más.

Pero, en un "flash" mental me viene una frase, un "no fuerces" que me hace aflojar un poco y tomármelo con más calma...quiero seguir corriendo, disfrutando y volviendo a Madrid.
En la Avenida Menéndez Pelayo, está el kilómetro 16, nuevo avituallamiento y ahí recojo un gel de Biofrutal de mi amigo Marcos que me tomo con toda la calma del mundo.
Es un lujo y un orgullo ver cómo una empresa familiar y de Binaced se ha convertido en patrocinador oficial de un evento tan grande como es la Maratón de Madrid...¡chapeau por el gran trabajo a Marcos y a Susana!.
Aflojo el ritmo, me lo tomo acompañándolo de agua, y recuerdo que, dentro de poco , van a venir dos kilómetros de esos de "agárrate y no te menees" bordeando el Parque del Retiro.
Giro a la derecha hacia la Calle Alfonso XII y veo ante mí, cómo se empina la carretera sin alcanzar mi vista ver el final de la misma.
Toca respirar hondo, agachar la vista e ir poco a poco ganando metros a la carrera en búsqueda, en primer lugar de la Puerta de Alcalá que aparece majestuosa al fondo de la calle.
Irremisiblemente y un año más me viene a la cabeza y tarareo para mí, la canción de Víctor Manuel y Ana Belén..."ahí está. ahí está, viendo pasar el tiempo..."
Durante estos dos últimos kilómetros está ayudando muchísimo los ánimos de un apasionado público que está llenando las calles de Madrid por todo el recorrido, haciendo que el esfuerzo sea gratamente recompensado.
Llego a la altura de ese primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del Imperio Romano y giro a la derecha para seguir ascendiendo por la Calle de Alcalá y alcanzar el kilómetro 20.
Se me están haciendo muy duros estos dos kilómetros y mi mirada se centra en esa curva humana que se forma a la entrada del Parque del Retiro y que me ha llevar de manera descendente hasta la línea de meta.
Giro, de nuevo a la derecha y entro en el Parque, ahora sí que ya está hecho.
Miro mi reloj y veo que, a pesar de esos siete primeros frustrantes kilómetros imposibles para correr con comodidad y estos dos últimos tan duros en subida, me va a salir una marca bastante digna.
Estoy corriendo con facilidad, tranquilidad y sobretodo, disfrutando del ambientazo de esos últimos metros antes de cruzar la línea de meta.
Finalizo mi 115ª media maratón en el puesto 385º de la general (de 12122 llegados) con un tiempo de 1h 31' 35" (a 4'18" de media) y siendo recibido a "porta gayola" por Susana y Marcos de Biofrutal que inmortalizan ese momento.
A ellos sólo les puedo decir...¡¡¡Gracias por todo!!!.
Mi marca podría haber sido mejor sí, pero, hubo un momento en el que ese angelito bueno que tenemos "revoloteando" por la cabeza activó, este vez, el botón de la "cordura" y decidió que no iba a forzar más.
Madrid enamora y quiero volver a venir a DISFRUTAR.
Mientras, seguiremos en la lucha.
"Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan su tiempo"











domingo, 16 de abril de 2017

AGRADECIDO Y EMOCIONADO

Recibiendo el premio de manos de Santos Larroya
Vicepresidente de la Comarca del Somontano
Así, como cantaba la entrañable actriz Lina Morgan, me sentí el pasado viernes siete de abril en la XXI GALA DEL DEPORTE BARBASTRENSE.
Uno, que nunca en su infancia y juventud destacó en nada, y menos en el deporte, recibe un premio por parte del Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Barbastro por la Trayectoria Deportiva, merced, principalmente, a esas más de 100 medias maratones que llevo en mis piernas.
Si lo viera el Padre Luis Domeño, que en la EGB y en el mítico campo de los Escolapios nos tenía que "azuzar" a los gorditos rezagados con una vara, cuando nos tocaba correr en la clase de Educación Física, se echaría las manos a la cabeza.
No sé si esta distinción será merecida o no, estoy seguro que habrá otras personas que lo puedan merecer más que yo, pero para mí, ha supuesto una enorme ilusión recibirla y, sobretodo, me ha hecho volver a confiar y creer que a veces,por encima de otras cualidades, con trabajo, perseverancia y cariño uno puede conseguir todo aquello que se proponga aunque pueda parecer imposible.
Junto al grandísimo JOSE MARÍA CHELIZ
Además, tuve la enorme satisfacción de recibirlo junto a una de las personas que más admiro y respeto y que conocí gracias a esta afición por el mundillo "de esto del correr"...Don José María Chéliz.
Y esta admiración viene porque con sus 76 años sigue manteniendo la misma ilusión por las carreras y la misma disciplina en los entrenamientos que un juvenil y, sobretodo, una personalidad llena de calidad humana , educación y saber estar que uno quisiera imitar como si de un espejo se tratara.
Compartir ese momento a su lado fue el mejor colofón a un día muy especial y casi completo para un "populacho" del montón como yo.
Esta bonita "palmada en la espalda" me ha dado un buen empujón moral y hacerme volver a creer que, igual es posible que haga y consiga más el que quiere que el que puede...ojalá sea así.
Gracias de corazón a aquellos que pusieron mi nombre encima de la mesa y decidieron que era merecedor de este reconocimiento.

"Nunca tires la toalla, sólo, úsala para secarte el sudor y seguir hacia adelante"
Foto de grupo de todos los galardonados en la XXI GALA DEL DEPORTE







lunes, 6 de marzo de 2017

ENTRE MEDIA Y MEDIA, UN "CALENTÓN" A LAS PIERNAS

Este pasado domingo debería haber estado corriendo la Media Maratón de Salamanca, pero diversas vicisitudes hicieron que tuviera que suspender el viaje y por tanto mi primera participación en tierras charras.
Pero, como mi cabeza necesita estar activa y motivada de alguna manera y en la actualidad tenemos cada fin de semana más carreras para elegir que longanizas, pues tardé poco en encontrar una muy cercana para saciar por lo menos mi "hambre" de dorsal.
Hasta Lérida bajé junto a los dos "migueles", (Moreno y Barfaluy) para participar por tercera vez en mi "carrera deportiva" en la Carrera de los Templarios.
Prueba que se celebraba en el mes de junio y que creo, y a las inscripciones me remito ,que con mucho más éxito en todos los sentidos.
Tras la recogida de dorsales y un lote de productos de la zona en el Castillo templario Turó de Gardeny, los saludos a diversos amig@s y los cafés, vamos a los coches a cambiarnos.
El día está un poquito nublado, pero con temperatura agradable y lo que es mejor...con nula presencia del molestísimo viento que tuvimos la víspera por nuestro Somontano.
Decido "tirar" de camiseta de tirantes y manguitos para la parte superior del cuerpo y el pantalón corto y compresoras para la inferior.
Cada uno de los tres "barbastrenses" vamos con una pretensión diferente para la carrera...
Miguel (Moreno), como siempre ,intentará hacer un tiempazo y "pillar" trofeo de su categoría. (y cumplió fielmente a las espectativas).
Miguel (Barfaluy) a seguir con la progresión que lleva este año y bajar de los cincuenta minutos (también lo hizo con creces).
Y yo....pues, a pesar de que soy consciente de que no estoy, ni de lejos, como quisiera, pues me la quiero "jugar" e ir a por los cuarenta minutos...o bajar, si me "sonara la flauta" y las piernas me dieran una alegría.
Por lo menos ,en esto, quiero arriesgar.
Se acerca la hora de la salida y me coloco lo más adelante posible, siempre de forma coherente con mi condición física.
Llega la cuenta atrás y arrancamos.
El comienzo de la carrera es en un terreno muy favorable, con una bajada importante que hace que las piernas vayan casi "locas".
Tanto es así, que el kilómetro 1 se nos echa encima enseguida y lo "pico" en 3'31".
Salimos ya al Gran Paseo de Ronda, llega el pk 2 y lo paro en 3'49"...esto se me "está yendo de las manos".
Este ritmo sé que lo pagaré, pero, si quiero acercarme a ese objetivo personal que me he propuesto antes de salir, me tengo que arriesgar y asumir riesgos.
Ahora nos toca ir, poco a poco, subiendo por la avenida hasta llegar al cruce que lleva dirección a Huesca, donde giramos a la derecha por la Avenida Alcalde Rovire y llegar a la Plaza Ricardo Vinyes.
Ahí llega el kilómetro 3, tiempo de paso, 4'09"....ese tramo en subida lo he notado.
Tras pasar la Plaza, nos dirigimos por la Avenida Prat de la Riba con desnivel favorable, para soltar un poco piernas, y girar, al final a la izquierda, hacia la Avenida Alcalde Porqueres.
Esa Avenida la conozco muy bien de la media maratón, allí se encuentra el kilómetro 19/20 y así, en subida y con tanta "tralla" en las piernas se hacen muy largos y duros.
Hoy, afortunadamente, estoy más fresco, pero, aunque las piernas protestan y empiezo a acusar esa "sobredosis" de ritmo con la que he empezado la carrera, paso el kilómetro 4 en 4'02".
Giro a la derecha y tomamos dirección Huesca.
Ahí , con las alfombras del kilómetro 5, que lo paso en 19'44", está mi amigo Eduard, de Iter 5, a los que siempre tengo el gusto de saludar y que tantas veces nos encontramos en las carreras.
El tiempo de paso por el ecuador de la carrera me hace soñar en que puedo conseguir ese objetivo de hacer o bajar de los cuarenta minutos.
Recibo el avituallamiento, frente al gimnasio Ekke, de manos de Raquel, que esta vez no ha podido participar y me dirijo hacia el Paseo Once de Septiembre donde, de ida alcanzo el kilómetro 6 (4'03").
Giro de 180º casi al final del Paseo y regresamos de nuevo, por donde hemos venido para llegar al "7". (4'02")
Poco antes, me alcanza el grupo con el guía que lleva a los de "cuarenta minutos".
Me "agarro" a él para ver si puedo aguantar esos últimos tres mil metros, pero creo que me va a ser imposible mantenerme en el grupo.
Regresamos de nuevo al Paseo de Ronda, nuevo tramo en ligero descenso ,"respuesta" a lo que habíamos subido antes, y llegamos al kilómetro 8 ...¡¡¡3'58"!!!.
Menudo subidón moral me da ver en el reloj ese parcial, aunque mis piernas ,creo, que ya han dado todo lo que podían dar.
Ahora mismo pienso que va a ser una lástima que el final de la carrera sea la dura subida hasta el castillo, porqué estoy convencido, de que si no fuera así, hoy, tras dos años, volvía a bajar de los 40' en un 10K en ruta.
Poco antes de girar a la derecha hacia la Calle Juego de la Bola, me descuelgo del grupo del guía porque soy incapaz de aguantar ese ritmo y necesito respirar y oxigenar las piernas un poco.
Llego al 9, miro mi reloj, implorándole que me dé una alegría hoy, y veo que marca un tiempo parcial de 4'05" y un total de 35'45"....¡qué cerquita se va a quedar!.
Vuelve el terreno favorable hasta que veo frente a mí, las rampas que llevan hacia la meta ubicada frente al, desgraciadamente abandonado cuartel militar del Gardeny.
Comienzo esos últimos y duros cuatrocientos metros de carrera.
Bajo la cabeza e intento concentrarme en trazar todas las curvas por el interior para evitar hacer metros de más.
No quiero ni mirar el reloj hasta que cruce la línea de llegada.
Primera rampa, se rompe totalmente el ritmo, curva a la derecha...queman las piernas y avanzo sin levantar la mirada del suelo...giro a la izquierda y otra dura rampa que hace mucha "pupa".
Aprieto los dientes y alcanzo el punto más alto de la rampa para encarar  esos últimos cien metros en llano hasta los arcos finales.
Echo lo poco que me queda dentro y cruzo la meta en el puesto 42º de la general (de 445 llegados) con un tiempo de 40'33", a una media de 4'04" por kilómetro.
¡Qué lástima!.
Esta última subida hasta el Castillo templario me privó de bajar por quinta vez de los 40', pero, dentro de esa pequeña frustración, me encuentro satisfecho de haberme liado la "manta a la cabeza" desde la salida , arriesgar y haber intentado pelear por una marca exigente , obviamente para alguien como yo.
Llega el momento de reagrupamiento con los compañeros y amigos, comentar la carrera y hablar de posibles futuros objetivos que pueden resultar atractivos...todo se andará
Mientras me quede algo de ilusión y fuerza seguiré pasito a pasito.

"La perseverancia es fallar 19 veces y tener éxito en la número 20".










martes, 21 de febrero de 2017

LA 114ª , A BALAGUER ENTRE LA NIEBLA

Con ese sabor "agridulce" que me quedó tras la media de Granollers, decidí inscribirme, por novena vez en mi vida, en la Media Maratón de Balaguer.
Media maratón, que volvía, tras muchos años, a tener su lugar de salida y llegada en la Plaza del Mercado de la ciudad, un entorno histórico y mucho más acogedor y simbólico que el campo de fútbol o recinto ferial donde se había ubicado en las últimas ediciones.
Hasta allí bajé junto a otros cuatro compañeros del club, ya habituales y "clásicos" en estas lides.
Laura, Pablo, Enrique y Miguel Angel volvieron a formar parte de esta segura y fiel comitiva de devoradores de asfalto y de carreras que hacen piña y club...
A las siete y media de la mañana comenzaba, lo que iba a ser un día muy largo y durillo físicamente, ya que por la tarde me tocaba trabajar hasta las diez de la noche, y mi "curro" no es precisamente un remanso de paz y tranquilidad física.
No tengo problema en esto, ni es la primera vez ni espero que sea la última...así que, me aplico yo mismo ese dicho de "sarna con gusto no pica.....".
Partimos de Barbastro con una temperatura agradable (para ser la fecha que estamos) y nubes altas, pero, al llegar a Balaguer, cambió todo.
Nos envolvió la niebla , el termómetro no subía de los cinco grados y había una desagradable sensación de mucho frío.
Recogemos los dorsales y un bonito cortavientos y nos vamos al coche a cambiar, ya que en cuanto acabara la carrera yo debería "volar" hacia Barbastro para llegar con tiempo suficiente al "tajo".
Con este tiempo atmosférico comento con los compañeros que voy a tener que tirar de camiseta interior, manguitos y...¡¡¡horror!!!...¡¡¡guantes!!!....
Mientras lo estoy diciendo, me viene un "flash" a la cabeza y me hace recordar que la víspera los dejé encima del tendedor para que se secaran de la salida del sábado y ahí se quedaron...
Para mi "enfermiza" meticulosidad esto es un fallo imperdonable.
Nos cambiamos y vamos a la Plaza.
Tras la foto junto a los amigos Ramón y Lluis, nos dirigimos hacia el arco de salida.
El tiempo se nos ha echado encima y cuando me quiero dar cuenta me veo rodeado de much@s corredor@s que van a hacer el 5 ó10K. y lejos de las posiciones delanteras que por lo menos, te garantizan evitar tropiezos y adelantamientos complicados.
Se da la salida y como pero a esta nueva ubicación, diré que meter un pelotón con casi 800 corredores por unas calles tan estrechas es un peligro innecesario, ya que puede provocar enganchones y tropiezos.
Seguro que para otra edición tomarán nota de ello.
Voy driblando corredores hasta que consigo colocarme a la vera del guía de 1h30', que es el tiempo que, una vez más, voy a intentar perseguir.
Esta vez sí, consigo controlarme y pasar el primer kilómetro en un tiempo "normal".
4'12" y eso sé que las piernas y mi cuerpo en general , me lo van a agradecer.
Tras el primer tramo urbano, y con mucho público, salimos, del centro de Balaguer para ponernos rumbo a Gerb.
El trazado de la carrera no es para nada llano, ya que está, permanentemente "salpicado" con pequeñas "tachuelas" que te van rompiendo el ritmo.
Llegamos a Gerb, kilómetro cinco de la carrera y primer avituallamiento.
El tiempo de paso es de 21'19".
Voy junto a Chema, el guía de los 90' que pese a sus arreones y frenazos (fruto de su "primera vez" como "liebre", como me dijo posteriormente), lo supo llevar muy bien.
Seguimos en dirección al punto intermedio de la carrera que está ubicado en San Lorenzo de Mongai, momento en el que nos cruzamos ya a la cabeza de carrera y con ella, a un impresionante Pablo Allué que finalizó 18º con un tiempazo de 1h 23'...menuda evolución la del chaval, ¡qué envidia!.
Siempre que nos acercamos a esta población me quedó embelesado unos segundos contemplando el pantano que tienen al lado...me da paz ver esa imagen del agua rodeada de montañas.
El paso por el kilómetro diez lo hago en 42'33", está muy bien y mis "cuentas mentales" para bajar de los 90' me salen bien, pero ahora habrá que intentar aguantar igual la otra mitad.
Llegamos al pueblo y tras el segundo avituallamiento hacemos un giro de 180º para regresar por el mismo trazado que hemos hecho hasta aquí.
Mi cuerpo parece que tiene su "minuto de gloria" y me voy del grupo del guía, a ver si soy capaz de ir a por una bonita marca.
Es sólo un espejismo, porque en el kilómetro 14 me vuelve a alcanzar.
No me pongo nervioso, ya que voy viendo que mis tiempos intermedios por kilómetro siguen siendo estables entre 4'12" y 4'18".
Nos estamos acercando de nuevo a Gerb, sabiendo que va a venir una subida bastante larga y al final exigente que va a hacer mucha "pupa" en las piernas.
Así es...comienza la subida y siento que no puedo aguantar el ritmo...me estoy quedando sin gasolina y todavía quedan seis kilómetros para llegar.
Trato de coger la estela de un corredor más alto que yo e intento "refugiarme" tras él para que poco a poco y sin casi ver el horizonte me "lleve" hasta que pasemos el repecho.
Nuevo avituallamiento..cojo agua, me humedezco los labios y sigo "agarrado al culo" de ese corredor.
Ese kilómetro y el siguiente se me van por encima de 4'20".
Voy a ver como salgo de esta y si mis "patas" van a volver a responderme bien lo que queda por delante.
Ahora viene un tramo en bajada y llano y me vuelvo a aproximar a Chema "el guía".
Me mira, me pregunta si "así vamos bien", le digo que sí y me indica el cartel del kilómetro 18 y un "¡venga que ya casi está!".
Él me dice que me está tomando como referencia, pero no se da cuenta de que soy yo el que se está aferrando a él como a un clavo ardiendo.
Miro mi reloj y trato de "suplicarle" y "pedirle" que por favor, haga que corran los metros y no los segundos.
Nos estamos aproximando al kilómetro 20 y ahí sabemos que llega un rampón de cuidado que puede suponer mi "descabello" tal y como estoy.
Hemos formado un grupo de cuatro corredores y poco a poco, casi sin levantar la vista del suelo vamos subiendo hasta llegar a la rotonda que "indica" el comienzo del descenso hacia el centro de Balaguer.
Ese kilómetro se va a 4'25".
Ahora sí que no me puedo despistar más si quiero conseguir una buena marca.
Bajamos en fila india hasta que nos aproximamos a las inmediaciones del centro histórico de la ciudad.
Giramos a la derecha y entramos ya por las estrechas calles....ahora sí, debo decir que esa entrada sí es un acierto.
Estoy echando el poquito resto que ya me queda dentro, y con una dosis de motivación extra al escuchar de fondo una banda de tambores (la de los Armados de Balaguer) tocando en ordinario, como en un desfile militar.
Miro una vez más mi reloj y veo que los segundos de la "1h 29'" siguen corriendo y todavía no llego a la Plaza.
Aprieto dientes, por momentos cierro los ojos centrándome sólo en que las piernas tiren, tiren y tiren de mí hacia adelante.
Llego a la Plaza, veo los arcos pero también, me doy cuenta de que debemos dar casi una vuelta completa para la recta de llegada.
Otro vistazo al reloj y veo 1h 29' 48"....
Encaro la recta de llegada y esprinto , no por querer "ganar" a nadie, sino sólo por mí y mi "obsesión por el reloj...
Cruzo la meta de mi 114ª Media Maratón en el puesto 90º de la general con un tiempo de 1h 30' 05", a una media de 4'18" por kilómetro...¡por sólo 5"....¡qué lástima!.
Estoy roto, muy fatigado y mi primera reacción es de cabreo y de frustración ya que hoy me había exprimido muchísimo y creo que , sólo por ese esfuerzo hubiera merecido esos cinco segundos menos.
Pero, con el paso de los minutos, el abrazo con Enrique tras su llegada y una "reflexión" sincera y profunda conmigo mismo...llego a la conclusión de que cuando uno da y ofrece lo mejor que tiene dentro, aunque no salga como querría, debe tener la conciencia tranquila.
Sigo, pasito a pasito intentando escribir con la "mejor letra" posible esta pequeña historia de mi vida.
¿La siguiente?....todo se verá.

"El coraje es estar dispuesto a seguir luchando por una causa, incluso cuando se está seguro de que se va a perder" .- George Elliot

jueves, 9 de febrero de 2017

LA 113ª Y MI PRIMER "NACIONAL"

Había finalizado la media de Sitges con una buena marca y sensaciones y también con una pequeña inyección de moral que me hacía afrontar con optimismo mi participación, por primera vez en mi vida deportiva y de manera oficial, en un Campeonato de España de Media Maratón.
Pero, los quince días previos a la cita en Granollers estuvieron lastrados por una inoportuna congestión primero y para rematar, la segunda semana una gastroenteritis que me dejó K.O., en lo que a correr se refiere, durante cuatro días.
Por tanto, me presentaba a la línea de salida de esa cita tan importante muy mermado de fuerzas y con muchas dudas del posible rendimiento que podría darle a estas castigadas piernas.
Acudía a Granollers, por 13ª vez en esta "loca carrera deportiva" mía.
Una ciudad y, sobretodo, una prueba que me tiene enganchado desde la primera vez que estuve. 
El primer fin de semana de febrero en esta ciudad del Vallés Oriental sólo se respira atletismo y media maratón.
Charlas, conciertos, carreras infantiles, de gigantes, la feria del corredor, las tiendas, los hoteles....todo gira en torno a una carrera que la han hecho muy suya.
Como siempre he dicho, aunque a otro nivel,es un espejo donde mirarse y aprender.
La víspera  pude estar un buen rato con la gente del equipo, bueno, perdón....del equipazo que trajo Adidas para la ocasión.
Javi Guerra, Carles Castillejo, Rafa Iglesias y Chema Martínez venían dispuestos a llevarse al día siguiente el título de Campeones de España por equipos...¡y vaya que si lo hicieron!.
Para un simple popular como yo es un gustazo y un orgullo enorme el poder hablar y tener una relación tan cercana con estos auténticos "cracks" del atletismo nacional.
Me traslado ya al día D.
Domingo 5 de febrero, 7:30 de la mañana... suena el despertador.
He dormido "a tirones" porque siempre, la víspera de alguna prueba uno se encuentra más inquieto, pero, es algo que ya entra dentro de lo previsto.
Bajo a desayunar a un restaurante atestado de cuerpos muy delgados en "chandals" y zapatillas y acabo tomándome el café y hablando un buen rato a solas con Chema antes de que llegue el resto de expedición del Club.
Cuando llegan, les reparto los dorsales y las bolsas del corredor que les había recogido el día anterior y nos tomamos un último café antes de cambiarnos y partir hacia la zona de salida.
El "equipo" que hay es excelente (Alejandro, Nico, Pablo, mi tocayo Fernando, Enrique y Miguel Angel)..
Una lástima ser sólo yo, el único federado nacional del grupo porque se podría haber hecho algo bonito a nivel de Club...
Ojalá en el futuro se pueda montar algo así.
Tras la foto de grupo, nos vamos hacia los cajones de salida.
Yo, llevo dorsal rojo (por delante y por detrás, para identificar a los que participamos en el Campeonato de España) y por tanto, me corresponde estar en el primero de todos los cajones, junto a la élite.
Madre mía, qué nivel hay ahí, me veo "pequeñísimo" ante tanta figura y corredores finísimos.
Veo a los de Hinaco Monzón, saludo a Sergio, Mario y a Nuria, que como siempre, súper amable conmigo me "obliga" a ir con ellos lo más adelante posible.
Por cierto...a la postre, ella se proclamaría Campeona de España de su categoría, ¡muy, muy grande!.
Los momentos previos antes de la salida, me encuentro más tenso de lo normal, no sé...me he tomado esta carrera con un grado de responsabilidad muy grande y eso, que soy plenamente sabedor de que no estoy en las condiciones físicas que hubiera deseado para afrontarla.
Se canta la cuenta atrás, suena el disparo y arrancamos con muchísima fuerza.
El primer kilómetro y medio es por una calle muy ancha que permite correr sin agobios y con comodidad a pesar de que el inicio es ascendente.
Al paso por el "1" miro el reloj y veo que marca 3'56"...
"Toco el freno".....me conozco esta carrera muy bien y sé que hasta que no lleguemos a La Garriga esto no deja de "picar" hacia arriba. Y para acabar de rematar, hoy hemos tenido la mala suerte de amanecer con un molestísimo compañero de viaje....el viento.
Sobre el kilómetro tres escucho tras de mí una voz femenina que dice un ..."¡vamos Aragón!".
Me giro sorprendido y veo que es la oscense Silvia Ferrer la que lo ha dicho y que la chica con la que yo iba compartiendo esos primeros kilómetros sin darme cuenta es la maña Ana Laura Buero del Simply Scorpio.
Durante un kilómetro vamos los tres aragoneses juntos...luego Silvia se va y me quedo con la zaragozana.
Paso por el kilómetro cinco de carrera con un tiempo de 20'42".
Tal y como vamos avanzando metros, nos cruzamos con corredores, de los que compiten en el Campeonato de España parados o en dirección contraria abandonando la carrera.
Los miro con sorpresa y pienso que yo nunca seré, ni de lejos como ellos.
Ellos saben prepararse específicamente para objetivos concretos, se vacían antes y durante, y si ven que no van a poder alcanzar lo que pretendían....abandonan, "resetean" la mente, descansan y vuelven a empezar de cero y a marcarse otro objetivo.
Yo...no....sólo he sido, soy y seré un popular del montón que encadena una carrera tras otra, sin otro fin que disfrutar, motivarse y acabarla lo más dignamente posible...unas veces mejor y otras peor.
Por eso les admiro y respeto, porque ellos sí saben hacer las cosas bien y con cabeza.
Tras un giro a la izquierda de la carretera y mientras el aire nos da racheado y obliga a agachar la cabeza, comienzo a sentir malas sensaciones en el cuerpo y en las piernas.
Tengo ya, las primeras molestias en la pierna izquierda y me está costando mucho mantener el ritmo.
Decido descolgarme de la compañera de Zaragoza y centrarme en recuperar.
Al final ella llegaría sólo unos segundos por delante mío.
No estoy pasando buen momento, ese kilómetro se me va a 4'33" y todavía me quedan unos tres más para llegar hasta La Garriga y comenzar el descenso hacia Granollers.
Llego al kilómetro diez en 43'10", más de dos minutos perdidos con respecto al primer 5000....debería haber salido más tranquilo.
Nuevo avituallamiento justo antes de girar a la izquierda y entrar en La Garriga, ecuador de la carrera.
Cojo agua, bajo el ritmo y bebo, con la esperanza de que eso me ayude a recuperarme. 
Entramos ya en La Garriga a través del adoquinado de la calle del Banys.
Casi al final se encuentra el tradicional speaker que anima a los corredores e intenta nombrar todas las poblaciones de los que allí participamos.
Hay muchísimo público...una tónica general durante todo el circuito, punto este que hacen de esta prueba algo muy especial.
Giro a la derecha y, cambio de este año, nos toca subir un corto pero duro repecho hacia la Plaza del Silencio.
Para mí, en ese momento, esa rampa, supone un puyazo en todo lo alto, porque estoy pasando una crisis bastante seria y necesito urgentemente volver a tener buenas sensaciones.
Una vez "coronado" ese repecho, llegamos al Paseo, tramo largo, favorable y en el que uno puede tomar aire e intentar recuperar un poco el resuello y la moral.
Llego al "12" y mi reloj marca 4'20"....a ver si ahora, en terreno más favorable puedo volver a recuperar sensaciones.
Salimos ya de La Garriga tras una espectacular bajada en la que ves, frente a ti, a toda la marea de corredores que en esos momentos están entrando en la población.
Poco antes de afrontar el primero de los cuatro repechos que nos quedan alcanzo a un corredor del Club Atletismo Artunduaga de Basauri.
Se llama Luis Hernández y también compite en el Campeonato de España pero en la categoría M50.
Comenzamos juntos ese repecho, de unos duros, doscientos metros.
Una vez que coronamos, le miro y le digo..."¡Qué, cómo vas!"...a lo que me contesta un..."bueno...ahí vamos...¡se está haciendo duro!, si hago una hora treinta ya me doy por satisfecho".
Me dice que no conocía la carrera, así que le informo de lo que queda por delante..."de aquí a meta hay un par de repechos más, y los últimos cinco kilómetros todo bajada y a "volar"....si se puede claro"
Poco a poco, nos vamos amoldando los dos a los ritmos y vamos compartiendo carrera y conversación, que hace que el paso de los kilómetros se haga más llevadero.
A la altura del kilómetro 14, pasamos bajo un puente y las vías del tren y tras él, viene otro nuevo repecho que supone otro "pinchazo" más en las piernas.
Lo bueno de estos repechos, es que luego sabes que llega una bajada que te va a permitir soltar con un poco de alegría las piernas.
Entramos en el término municipal de La Llerona, ahí está el kilómetro 15, y en plena subida un nuevo avituallamiento.
El paso por ese kilómetro lo hago en 1h 04' 40" a nivel global...pese a todo y si no pasa nada extraño vamos a estar cerca de los sub 90'.
Salimos de La Llerona y nos dirigimos ya, en terreno favorable en busca del "16".
A su paso, el reloj marca 4'10"...vamos "mordiendo" segundos al reloj...
Ahora sí que todo lo que queda es cuesta abajo....a ver si las piernas pueden y saben responder a lo que le dicta más el corazón que la cabeza.
Llegamos a Las Franqueses y tras dejar atrás su ayuntamiento, pasamos bajo un arco que marca el kilómetro 17 , ese que nos indica que comienzan esos últimos 4000 metros llenos de público y en bajada hacia la meta.
Miro el reloj y le digo al compañero que si no pasa nada raro, vamos a estar muy cerca para bajar de la hora y media...
Él me dice que si voy bien que tire para adelante, pero ni mis piernas ni mi cabeza están para ninguna alegría mas, así que sólo pido..."virgencita, virgencita, que me quede como estoy".
Estamos en la larguísima Carretera de Ribes que nos va a llevar directamente hasta la meta ubicada al lado del Pabellón Olímpico.
Paso por el "18"...4'12"....estamos recuperando segundos respecto a la subida, sí, pero también estoy pagando el ritmo inicial y sé que ya no me quedan más cambios positivos posibles.
Voy muy justo y no sé si en algún momento mi cuerpo me va a decir un "hasta aquí hemos llegado machote"....
Si estoy aguantando este "tirón" es por la moral y ánimo que da todo ese público que no deja de jalear a todos los corredores y por este compañero que "me he echado" hoy que cuando ve que me retraso "levanta el pie" y me espera.
Últimos dos mil metros para meta...cada vez hay más público, más gritos, más ambiente, pero...también quedan menos fuerzas.
Sobre el diecinueve escucho mi nombre de boca del buen amigo y compañero Enrique que nos va adelantando por el lado derecho.
Me hace un gesto con la mano para que le siga y yo se lo devuelvo declinando "la oferta" y torciendo el gesto...no puedo dar nada más.
Toda una leyenda...
GELINDO BORDIN
Nos acercamos a un arco que indica el kilómetro 20....estamos manteniendo esos ritmos por debajo de 4'15" que para lo que llevamos en el cuerpo tanto de kilómetros como de viento en contra no está nada mal.
Ya desde ese punto se ven, al final del todo, los arcos de meta.
Se lo digo a Luis, mientras miro el reloj y veo que nos vamos a quedar muy cerca de los sub 90'...
Me levanto las gafas, aprieto los dientes e intento....intentamos echar ya lo último que nos queda dentro, mientras veo que los segundos avanzan demasiado rápidos para nuestra desesperada ilusión.
Ya estamos casi, pasamos un primer arco...un segundo y encaramos los últimos metros de la carrera cruzando esa deseada línea de meta con un tiempo de 1h 30' 27"...¡por qué poco!.
Nada más cruzar la meta nos fundimos en un sentido abrazo y le agradezco su enorme nobleza y compañerismo al haberme esperado en los momentos en los que yo casi no podía ni con la gorra.
La vida , a veces, te pone en el camino buena gente que sin conocerte de nada, te hacen volver a creer en el ser humano. 
Ojalá volvamos a coincidir en otra.
Finalizo mi 113ª Media Maratón en el puesto 866º de la general (de más de 8000 llegados) y el 41º de mi categoría a nivel nacional...como decía al principio...hay muchísimo nivel.
Me hubiera gustado hacerlo un poquito mejor e intentar "atacar" una marca menor pero, la salud de los quince días anteriores mermó cualquier posibilidad de llegar si quiera a un 80%...
Ahora toca descansar , recuperar y esperar otras nuevas oportunidades, que seguro llegarán.
Y como detalle, dejo mi pequeño momento de "gloria friki" cuando antes de la carrera me encontré en la recepción de Hotel con el mítico atleta italiano Gelindo Bordin.
Pasando totalmente desapercibido ante la mirada del resto de corredores, todo un Campeón Olímpico de Maratón (Seúl 88), doble Campeón de Europa de Maratón (Stutgart 86 y Split 90) y Bronce Mundial de Maratón (Roma 87)
Foto y momento para mi colección interior....ya sabes....en esto... no cambiaré.


"Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir lo lejos que pueden llegar" .- T.S. Eliot