lunes, 6 de marzo de 2017

ENTRE MEDIA Y MEDIA, UN "CALENTÓN" A LAS PIERNAS

Este pasado domingo debería haber estado corriendo la Media Maratón de Salamanca, pero diversas vicisitudes hicieron que tuviera que suspender el viaje y por tanto mi primera participación en tierras charras.
Pero, como mi cabeza necesita estar activa y motivada de alguna manera y en la actualidad tenemos cada fin de semana más carreras para elegir que longanizas, pues tardé poco en encontrar una muy cercana para saciar por lo menos mi "hambre" de dorsal.
Hasta Lérida bajé junto a los dos "migueles", (Moreno y Barfaluy) para participar por tercera vez en mi "carrera deportiva" en la Carrera de los Templarios.
Prueba que se celebraba en el mes de junio y que creo, y a las inscripciones me remito ,que con mucho más éxito en todos los sentidos.
Tras la recogida de dorsales y un lote de productos de la zona en el Castillo templario Turó de Gardeny, los saludos a diversos amig@s y los cafés, vamos a los coches a cambiarnos.
El día está un poquito nublado, pero con temperatura agradable y lo que es mejor...con nula presencia del molestísimo viento que tuvimos la víspera por nuestro Somontano.
Decido "tirar" de camiseta de tirantes y manguitos para la parte superior del cuerpo y el pantalón corto y compresoras para la inferior.
Cada uno de los tres "barbastrenses" vamos con una pretensión diferente para la carrera...
Miguel (Moreno), como siempre ,intentará hacer un tiempazo y "pillar" trofeo de su categoría. (y cumplió fielmente a las espectativas).
Miguel (Barfaluy) a seguir con la progresión que lleva este año y bajar de los cincuenta minutos (también lo hizo con creces).
Y yo....pues, a pesar de que soy consciente de que no estoy, ni de lejos, como quisiera, pues me la quiero "jugar" e ir a por los cuarenta minutos...o bajar, si me "sonara la flauta" y las piernas me dieran una alegría.
Por lo menos ,en esto, quiero arriesgar.
Se acerca la hora de la salida y me coloco lo más adelante posible, siempre de forma coherente con mi condición física.
Llega la cuenta atrás y arrancamos.
El comienzo de la carrera es en un terreno muy favorable, con una bajada importante que hace que las piernas vayan casi "locas".
Tanto es así, que el kilómetro 1 se nos echa encima enseguida y lo "pico" en 3'31".
Salimos ya al Gran Paseo de Ronda, llega el pk 2 y lo paro en 3'49"...esto se me "está yendo de las manos".
Este ritmo sé que lo pagaré, pero, si quiero acercarme a ese objetivo personal que me he propuesto antes de salir, me tengo que arriesgar y asumir riesgos.
Ahora nos toca ir, poco a poco, subiendo por la avenida hasta llegar al cruce que lleva dirección a Huesca, donde giramos a la derecha por la Avenida Alcalde Rovire y llegar a la Plaza Ricardo Vinyes.
Ahí llega el kilómetro 3, tiempo de paso, 4'09"....ese tramo en subida lo he notado.
Tras pasar la Plaza, nos dirigimos por la Avenida Prat de la Riba con desnivel favorable, para soltar un poco piernas, y girar, al final a la izquierda, hacia la Avenida Alcalde Porqueres.
Esa Avenida la conozco muy bien de la media maratón, allí se encuentra el kilómetro 19/20 y así, en subida y con tanta "tralla" en las piernas se hacen muy largos y duros.
Hoy, afortunadamente, estoy más fresco, pero, aunque las piernas protestan y empiezo a acusar esa "sobredosis" de ritmo con la que he empezado la carrera, paso el kilómetro 4 en 4'02".
Giro a la derecha y tomamos dirección Huesca.
Ahí , con las alfombras del kilómetro 5, que lo paso en 19'44", está mi amigo Eduard, de Iter 5, a los que siempre tengo el gusto de saludar y que tantas veces nos encontramos en las carreras.
El tiempo de paso por el ecuador de la carrera me hace soñar en que puedo conseguir ese objetivo de hacer o bajar de los cuarenta minutos.
Recibo el avituallamiento, frente al gimnasio Ekke, de manos de Raquel, que esta vez no ha podido participar y me dirijo hacia el Paseo Once de Septiembre donde, de ida alcanzo el kilómetro 6 (4'03").
Giro de 180º casi al final del Paseo y regresamos de nuevo, por donde hemos venido para llegar al "7". (4'02")
Poco antes, me alcanza el grupo con el guía que lleva a los de "cuarenta minutos".
Me "agarro" a él para ver si puedo aguantar esos últimos tres mil metros, pero creo que me va a ser imposible mantenerme en el grupo.
Regresamos de nuevo al Paseo de Ronda, nuevo tramo en ligero descenso ,"respuesta" a lo que habíamos subido antes, y llegamos al kilómetro 8 ...¡¡¡3'58"!!!.
Menudo subidón moral me da ver en el reloj ese parcial, aunque mis piernas ,creo, que ya han dado todo lo que podían dar.
Ahora mismo pienso que va a ser una lástima que el final de la carrera sea la dura subida hasta el castillo, porqué estoy convencido, de que si no fuera así, hoy, tras dos años, volvía a bajar de los 40' en un 10K en ruta.
Poco antes de girar a la derecha hacia la Calle Juego de la Bola, me descuelgo del grupo del guía porque soy incapaz de aguantar ese ritmo y necesito respirar y oxigenar las piernas un poco.
Llego al 9, miro mi reloj, implorándole que me dé una alegría hoy, y veo que marca un tiempo parcial de 4'05" y un total de 35'45"....¡qué cerquita se va a quedar!.
Vuelve el terreno favorable hasta que veo frente a mí, las rampas que llevan hacia la meta ubicada frente al, desgraciadamente abandonado cuartel militar del Gardeny.
Comienzo esos últimos y duros cuatrocientos metros de carrera.
Bajo la cabeza e intento concentrarme en trazar todas las curvas por el interior para evitar hacer metros de más.
No quiero ni mirar el reloj hasta que cruce la línea de llegada.
Primera rampa, se rompe totalmente el ritmo, curva a la derecha...queman las piernas y avanzo sin levantar la mirada del suelo...giro a la izquierda y otra dura rampa que hace mucha "pupa".
Aprieto los dientes y alcanzo el punto más alto de la rampa para encarar  esos últimos cien metros en llano hasta los arcos finales.
Echo lo poco que me queda dentro y cruzo la meta en el puesto 42º de la general (de 445 llegados) con un tiempo de 40'33", a una media de 4'04" por kilómetro.
¡Qué lástima!.
Esta última subida hasta el Castillo templario me privó de bajar por quinta vez de los 40', pero, dentro de esa pequeña frustración, me encuentro satisfecho de haberme liado la "manta a la cabeza" desde la salida , arriesgar y haber intentado pelear por una marca exigente , obviamente para alguien como yo.
Llega el momento de reagrupamiento con los compañeros y amigos, comentar la carrera y hablar de posibles futuros objetivos que pueden resultar atractivos...todo se andará
Mientras me quede algo de ilusión y fuerza seguiré pasito a pasito.

"La perseverancia es fallar 19 veces y tener éxito en la número 20".










martes, 21 de febrero de 2017

LA 114ª , A BALAGUER ENTRE LA NIEBLA

Con ese sabor "agridulce" que me quedó tras la media de Granollers, decidí inscribirme, por novena vez en mi vida, en la Media Maratón de Balaguer.
Media maratón, que volvía, tras muchos años, a tener su lugar de salida y llegada en la Plaza del Mercado de la ciudad, un entorno histórico y mucho más acogedor y simbólico que el campo de fútbol o recinto ferial donde se había ubicado en las últimas ediciones.
Hasta allí bajé junto a otros cuatro compañeros del club, ya habituales y "clásicos" en estas lides.
Laura, Pablo, Enrique y Miguel Angel volvieron a formar parte de esta segura y fiel comitiva de devoradores de asfalto y de carreras que hacen piña y club...
A las siete y media de la mañana comenzaba, lo que iba a ser un día muy largo y durillo físicamente, ya que por la tarde me tocaba trabajar hasta las diez de la noche, y mi "curro" no es precisamente un remanso de paz y tranquilidad física.
No tengo problema en esto, ni es la primera vez ni espero que sea la última...así que, me aplico yo mismo ese dicho de "sarna con gusto no pica.....".
Partimos de Barbastro con una temperatura agradable (para ser la fecha que estamos) y nubes altas, pero, al llegar a Balaguer, cambió todo.
Nos envolvió la niebla , el termómetro no subía de los cinco grados y había una desagradable sensación de mucho frío.
Recogemos los dorsales y un bonito cortavientos y nos vamos al coche a cambiar, ya que en cuanto acabara la carrera yo debería "volar" hacia Barbastro para llegar con tiempo suficiente al "tajo".
Con este tiempo atmosférico comento con los compañeros que voy a tener que tirar de camiseta interior, manguitos y...¡¡¡horror!!!...¡¡¡guantes!!!....
Mientras lo estoy diciendo, me viene un "flash" a la cabeza y me hace recordar que la víspera los dejé encima del tendedor para que se secaran de la salida del sábado y ahí se quedaron...
Para mi "enfermiza" meticulosidad esto es un fallo imperdonable.
Nos cambiamos y vamos a la Plaza.
Tras la foto junto a los amigos Ramón y Lluis, nos dirigimos hacia el arco de salida.
El tiempo se nos ha echado encima y cuando me quiero dar cuenta me veo rodeado de much@s corredor@s que van a hacer el 5 ó10K. y lejos de las posiciones delanteras que por lo menos, te garantizan evitar tropiezos y adelantamientos complicados.
Se da la salida y como pero a esta nueva ubicación, diré que meter un pelotón con casi 800 corredores por unas calles tan estrechas es un peligro innecesario, ya que puede provocar enganchones y tropiezos.
Seguro que para otra edición tomarán nota de ello.
Voy driblando corredores hasta que consigo colocarme a la vera del guía de 1h30', que es el tiempo que, una vez más, voy a intentar perseguir.
Esta vez sí, consigo controlarme y pasar el primer kilómetro en un tiempo "normal".
4'12" y eso sé que las piernas y mi cuerpo en general , me lo van a agradecer.
Tras el primer tramo urbano, y con mucho público, salimos, del centro de Balaguer para ponernos rumbo a Gerb.
El trazado de la carrera no es para nada llano, ya que está, permanentemente "salpicado" con pequeñas "tachuelas" que te van rompiendo el ritmo.
Llegamos a Gerb, kilómetro cinco de la carrera y primer avituallamiento.
El tiempo de paso es de 21'19".
Voy junto a Chema, el guía de los 90' que pese a sus arreones y frenazos (fruto de su "primera vez" como "liebre", como me dijo posteriormente), lo supo llevar muy bien.
Seguimos en dirección al punto intermedio de la carrera que está ubicado en San Lorenzo de Mongai, momento en el que nos cruzamos ya a la cabeza de carrera y con ella, a un impresionante Pablo Allué que finalizó 18º con un tiempazo de 1h 23'...menuda evolución la del chaval, ¡qué envidia!.
Siempre que nos acercamos a esta población me quedó embelesado unos segundos contemplando el pantano que tienen al lado...me da paz ver esa imagen del agua rodeada de montañas.
El paso por el kilómetro diez lo hago en 42'33", está muy bien y mis "cuentas mentales" para bajar de los 90' me salen bien, pero ahora habrá que intentar aguantar igual la otra mitad.
Llegamos al pueblo y tras el segundo avituallamiento hacemos un giro de 180º para regresar por el mismo trazado que hemos hecho hasta aquí.
Mi cuerpo parece que tiene su "minuto de gloria" y me voy del grupo del guía, a ver si soy capaz de ir a por una bonita marca.
Es sólo un espejismo, porque en el kilómetro 14 me vuelve a alcanzar.
No me pongo nervioso, ya que voy viendo que mis tiempos intermedios por kilómetro siguen siendo estables entre 4'12" y 4'18".
Nos estamos acercando de nuevo a Gerb, sabiendo que va a venir una subida bastante larga y al final exigente que va a hacer mucha "pupa" en las piernas.
Así es...comienza la subida y siento que no puedo aguantar el ritmo...me estoy quedando sin gasolina y todavía quedan seis kilómetros para llegar.
Trato de coger la estela de un corredor más alto que yo e intento "refugiarme" tras él para que poco a poco y sin casi ver el horizonte me "lleve" hasta que pasemos el repecho.
Nuevo avituallamiento..cojo agua, me humedezco los labios y sigo "agarrado al culo" de ese corredor.
Ese kilómetro y el siguiente se me van por encima de 4'20".
Voy a ver como salgo de esta y si mis "patas" van a volver a responderme bien lo que queda por delante.
Ahora viene un tramo en bajada y llano y me vuelvo a aproximar a Chema "el guía".
Me mira, me pregunta si "así vamos bien", le digo que sí y me indica el cartel del kilómetro 18 y un "¡venga que ya casi está!".
Él me dice que me está tomando como referencia, pero no se da cuenta de que soy yo el que se está aferrando a él como a un clavo ardiendo.
Miro mi reloj y trato de "suplicarle" y "pedirle" que por favor, haga que corran los metros y no los segundos.
Nos estamos aproximando al kilómetro 20 y ahí sabemos que llega un rampón de cuidado que puede suponer mi "descabello" tal y como estoy.
Hemos formado un grupo de cuatro corredores y poco a poco, casi sin levantar la vista del suelo vamos subiendo hasta llegar a la rotonda que "indica" el comienzo del descenso hacia el centro de Balaguer.
Ese kilómetro se va a 4'25".
Ahora sí que no me puedo despistar más si quiero conseguir una buena marca.
Bajamos en fila india hasta que nos aproximamos a las inmediaciones del centro histórico de la ciudad.
Giramos a la derecha y entramos ya por las estrechas calles....ahora sí, debo decir que esa entrada sí es un acierto.
Estoy echando el poquito resto que ya me queda dentro, y con una dosis de motivación extra al escuchar de fondo una banda de tambores (la de los Armados de Balaguer) tocando en ordinario, como en un desfile militar.
Miro una vez más mi reloj y veo que los segundos de la "1h 29'" siguen corriendo y todavía no llego a la Plaza.
Aprieto dientes, por momentos cierro los ojos centrándome sólo en que las piernas tiren, tiren y tiren de mí hacia adelante.
Llego a la Plaza, veo los arcos pero también, me doy cuenta de que debemos dar casi una vuelta completa para la recta de llegada.
Otro vistazo al reloj y veo 1h 29' 48"....
Encaro la recta de llegada y esprinto , no por querer "ganar" a nadie, sino sólo por mí y mi "obsesión por el reloj...
Cruzo la meta de mi 114ª Media Maratón en el puesto 90º de la general con un tiempo de 1h 30' 05", a una media de 4'18" por kilómetro...¡por sólo 5"....¡qué lástima!.
Estoy roto, muy fatigado y mi primera reacción es de cabreo y de frustración ya que hoy me había exprimido muchísimo y creo que , sólo por ese esfuerzo hubiera merecido esos cinco segundos menos.
Pero, con el paso de los minutos, el abrazo con Enrique tras su llegada y una "reflexión" sincera y profunda conmigo mismo...llego a la conclusión de que cuando uno da y ofrece lo mejor que tiene dentro, aunque no salga como querría, debe tener la conciencia tranquila.
Sigo, pasito a pasito intentando escribir con la "mejor letra" posible esta pequeña historia de mi vida.
¿La siguiente?....todo se verá.

"El coraje es estar dispuesto a seguir luchando por una causa, incluso cuando se está seguro de que se va a perder" .- George Elliot

jueves, 9 de febrero de 2017

LA 113ª Y MI PRIMER "NACIONAL"

Había finalizado la media de Sitges con una buena marca y sensaciones y también con una pequeña inyección de moral que me hacía afrontar con optimismo mi participación, por primera vez en mi vida deportiva y de manera oficial, en un Campeonato de España de Media Maratón.
Pero, los quince días previos a la cita en Granollers estuvieron lastrados por una inoportuna congestión primero y para rematar, la segunda semana una gastroenteritis que me dejó K.O., en lo que a correr se refiere, durante cuatro días.
Por tanto, me presentaba a la línea de salida de esa cita tan importante muy mermado de fuerzas y con muchas dudas del posible rendimiento que podría darle a estas castigadas piernas.
Acudía a Granollers, por 13ª vez en esta "loca carrera deportiva" mía.
Una ciudad y, sobretodo, una prueba que me tiene enganchado desde la primera vez que estuve. 
El primer fin de semana de febrero en esta ciudad del Vallés Oriental sólo se respira atletismo y media maratón.
Charlas, conciertos, carreras infantiles, de gigantes, la feria del corredor, las tiendas, los hoteles....todo gira en torno a una carrera que la han hecho muy suya.
Como siempre he dicho, aunque a otro nivel,es un espejo donde mirarse y aprender.
La víspera  pude estar un buen rato con la gente del equipo, bueno, perdón....del equipazo que trajo Adidas para la ocasión.
Javi Guerra, Carles Castillejo, Rafa Iglesias y Chema Martínez venían dispuestos a llevarse al día siguiente el título de Campeones de España por equipos...¡y vaya que si lo hicieron!.
Para un simple popular como yo es un gustazo y un orgullo enorme el poder hablar y tener una relación tan cercana con estos auténticos "cracks" del atletismo nacional.
Me traslado ya al día D.
Domingo 5 de febrero, 7:30 de la mañana... suena el despertador.
He dormido "a tirones" porque siempre, la víspera de alguna prueba uno se encuentra más inquieto, pero, es algo que ya entra dentro de lo previsto.
Bajo a desayunar a un restaurante atestado de cuerpos muy delgados en "chandals" y zapatillas y acabo tomándome el café y hablando un buen rato a solas con Chema antes de que llegue el resto de expedición del Club.
Cuando llegan, les reparto los dorsales y las bolsas del corredor que les había recogido el día anterior y nos tomamos un último café antes de cambiarnos y partir hacia la zona de salida.
El "equipo" que hay es excelente (Alejandro, Nico, Pablo, mi tocayo Fernando, Enrique y Miguel Angel)..
Una lástima ser sólo yo, el único federado nacional del grupo porque se podría haber hecho algo bonito a nivel de Club...
Ojalá en el futuro se pueda montar algo así.
Tras la foto de grupo, nos vamos hacia los cajones de salida.
Yo, llevo dorsal rojo (por delante y por detrás, para identificar a los que participamos en el Campeonato de España) y por tanto, me corresponde estar en el primero de todos los cajones, junto a la élite.
Madre mía, qué nivel hay ahí, me veo "pequeñísimo" ante tanta figura y corredores finísimos.
Veo a los de Hinaco Monzón, saludo a Sergio, Mario y a Nuria, que como siempre, súper amable conmigo me "obliga" a ir con ellos lo más adelante posible.
Por cierto...a la postre, ella se proclamaría Campeona de España de su categoría, ¡muy, muy grande!.
Los momentos previos antes de la salida, me encuentro más tenso de lo normal, no sé...me he tomado esta carrera con un grado de responsabilidad muy grande y eso, que soy plenamente sabedor de que no estoy en las condiciones físicas que hubiera deseado para afrontarla.
Se canta la cuenta atrás, suena el disparo y arrancamos con muchísima fuerza.
El primer kilómetro y medio es por una calle muy ancha que permite correr sin agobios y con comodidad a pesar de que el inicio es ascendente.
Al paso por el "1" miro el reloj y veo que marca 3'56"...
"Toco el freno".....me conozco esta carrera muy bien y sé que hasta que no lleguemos a La Garriga esto no deja de "picar" hacia arriba. Y para acabar de rematar, hoy hemos tenido la mala suerte de amanecer con un molestísimo compañero de viaje....el viento.
Sobre el kilómetro tres escucho tras de mí una voz femenina que dice un ..."¡vamos Aragón!".
Me giro sorprendido y veo que es la oscense Silvia Ferrer la que lo ha dicho y que la chica con la que yo iba compartiendo esos primeros kilómetros sin darme cuenta es la maña Ana Laura Buero del Simply Scorpio.
Durante un kilómetro vamos los tres aragoneses juntos...luego Silvia se va y me quedo con la zaragozana.
Paso por el kilómetro cinco de carrera con un tiempo de 20'42".
Tal y como vamos avanzando metros, nos cruzamos con corredores, de los que compiten en el Campeonato de España parados o en dirección contraria abandonando la carrera.
Los miro con sorpresa y pienso que yo nunca seré, ni de lejos como ellos.
Ellos saben prepararse específicamente para objetivos concretos, se vacían antes y durante, y si ven que no van a poder alcanzar lo que pretendían....abandonan, "resetean" la mente, descansan y vuelven a empezar de cero y a marcarse otro objetivo.
Yo...no....sólo he sido, soy y seré un popular del montón que encadena una carrera tras otra, sin otro fin que disfrutar, motivarse y acabarla lo más dignamente posible...unas veces mejor y otras peor.
Por eso les admiro y respeto, porque ellos sí saben hacer las cosas bien y con cabeza.
Tras un giro a la izquierda de la carretera y mientras el aire nos da racheado y obliga a agachar la cabeza, comienzo a sentir malas sensaciones en el cuerpo y en las piernas.
Tengo ya, las primeras molestias en la pierna izquierda y me está costando mucho mantener el ritmo.
Decido descolgarme de la compañera de Zaragoza y centrarme en recuperar.
Al final ella llegaría sólo unos segundos por delante mío.
No estoy pasando buen momento, ese kilómetro se me va a 4'33" y todavía me quedan unos tres más para llegar hasta La Garriga y comenzar el descenso hacia Granollers.
Llego al kilómetro diez en 43'10", más de dos minutos perdidos con respecto al primer 5000....debería haber salido más tranquilo.
Nuevo avituallamiento justo antes de girar a la izquierda y entrar en La Garriga, ecuador de la carrera.
Cojo agua, bajo el ritmo y bebo, con la esperanza de que eso me ayude a recuperarme. 
Entramos ya en La Garriga a través del adoquinado de la calle del Banys.
Casi al final se encuentra el tradicional speaker que anima a los corredores e intenta nombrar todas las poblaciones de los que allí participamos.
Hay muchísimo público...una tónica general durante todo el circuito, punto este que hacen de esta prueba algo muy especial.
Giro a la derecha y, cambio de este año, nos toca subir un corto pero duro repecho hacia la Plaza del Silencio.
Para mí, en ese momento, esa rampa, supone un puyazo en todo lo alto, porque estoy pasando una crisis bastante seria y necesito urgentemente volver a tener buenas sensaciones.
Una vez "coronado" ese repecho, llegamos al Paseo, tramo largo, favorable y en el que uno puede tomar aire e intentar recuperar un poco el resuello y la moral.
Llego al "12" y mi reloj marca 4'20"....a ver si ahora, en terreno más favorable puedo volver a recuperar sensaciones.
Salimos ya de La Garriga tras una espectacular bajada en la que ves, frente a ti, a toda la marea de corredores que en esos momentos están entrando en la población.
Poco antes de afrontar el primero de los cuatro repechos que nos quedan alcanzo a un corredor del Club Atletismo Artunduaga de Basauri.
Se llama Luis Hernández y también compite en el Campeonato de España pero en la categoría M50.
Comenzamos juntos ese repecho, de unos duros, doscientos metros.
Una vez que coronamos, le miro y le digo..."¡Qué, cómo vas!"...a lo que me contesta un..."bueno...ahí vamos...¡se está haciendo duro!, si hago una hora treinta ya me doy por satisfecho".
Me dice que no conocía la carrera, así que le informo de lo que queda por delante..."de aquí a meta hay un par de repechos más, y los últimos cinco kilómetros todo bajada y a "volar"....si se puede claro"
Poco a poco, nos vamos amoldando los dos a los ritmos y vamos compartiendo carrera y conversación, que hace que el paso de los kilómetros se haga más llevadero.
A la altura del kilómetro 14, pasamos bajo un puente y las vías del tren y tras él, viene otro nuevo repecho que supone otro "pinchazo" más en las piernas.
Lo bueno de estos repechos, es que luego sabes que llega una bajada que te va a permitir soltar con un poco de alegría las piernas.
Entramos en el término municipal de La Llerona, ahí está el kilómetro 15, y en plena subida un nuevo avituallamiento.
El paso por ese kilómetro lo hago en 1h 04' 40" a nivel global...pese a todo y si no pasa nada extraño vamos a estar cerca de los sub 90'.
Salimos de La Llerona y nos dirigimos ya, en terreno favorable en busca del "16".
A su paso, el reloj marca 4'10"...vamos "mordiendo" segundos al reloj...
Ahora sí que todo lo que queda es cuesta abajo....a ver si las piernas pueden y saben responder a lo que le dicta más el corazón que la cabeza.
Llegamos a Las Franqueses y tras dejar atrás su ayuntamiento, pasamos bajo un arco que marca el kilómetro 17 , ese que nos indica que comienzan esos últimos 4000 metros llenos de público y en bajada hacia la meta.
Miro el reloj y le digo al compañero que si no pasa nada raro, vamos a estar muy cerca para bajar de la hora y media...
Él me dice que si voy bien que tire para adelante, pero ni mis piernas ni mi cabeza están para ninguna alegría mas, así que sólo pido..."virgencita, virgencita, que me quede como estoy".
Estamos en la larguísima Carretera de Ribes que nos va a llevar directamente hasta la meta ubicada al lado del Pabellón Olímpico.
Paso por el "18"...4'12"....estamos recuperando segundos respecto a la subida, sí, pero también estoy pagando el ritmo inicial y sé que ya no me quedan más cambios positivos posibles.
Voy muy justo y no sé si en algún momento mi cuerpo me va a decir un "hasta aquí hemos llegado machote"....
Si estoy aguantando este "tirón" es por la moral y ánimo que da todo ese público que no deja de jalear a todos los corredores y por este compañero que "me he echado" hoy que cuando ve que me retraso "levanta el pie" y me espera.
Últimos dos mil metros para meta...cada vez hay más público, más gritos, más ambiente, pero...también quedan menos fuerzas.
Sobre el diecinueve escucho mi nombre de boca del buen amigo y compañero Enrique que nos va adelantando por el lado derecho.
Me hace un gesto con la mano para que le siga y yo se lo devuelvo declinando "la oferta" y torciendo el gesto...no puedo dar nada más.
Toda una leyenda...
GELINDO BORDIN
Nos acercamos a un arco que indica el kilómetro 20....estamos manteniendo esos ritmos por debajo de 4'15" que para lo que llevamos en el cuerpo tanto de kilómetros como de viento en contra no está nada mal.
Ya desde ese punto se ven, al final del todo, los arcos de meta.
Se lo digo a Luis, mientras miro el reloj y veo que nos vamos a quedar muy cerca de los sub 90'...
Me levanto las gafas, aprieto los dientes e intento....intentamos echar ya lo último que nos queda dentro, mientras veo que los segundos avanzan demasiado rápidos para nuestra desesperada ilusión.
Ya estamos casi, pasamos un primer arco...un segundo y encaramos los últimos metros de la carrera cruzando esa deseada línea de meta con un tiempo de 1h 30' 27"...¡por qué poco!.
Nada más cruzar la meta nos fundimos en un sentido abrazo y le agradezco su enorme nobleza y compañerismo al haberme esperado en los momentos en los que yo casi no podía ni con la gorra.
La vida , a veces, te pone en el camino buena gente que sin conocerte de nada, te hacen volver a creer en el ser humano. 
Ojalá volvamos a coincidir en otra.
Finalizo mi 113ª Media Maratón en el puesto 866º de la general (de más de 8000 llegados) y el 41º de mi categoría a nivel nacional...como decía al principio...hay muchísimo nivel.
Me hubiera gustado hacerlo un poquito mejor e intentar "atacar" una marca menor pero, la salud de los quince días anteriores mermó cualquier posibilidad de llegar si quiera a un 80%...
Ahora toca descansar , recuperar y esperar otras nuevas oportunidades, que seguro llegarán.
Y como detalle, dejo mi pequeño momento de "gloria friki" cuando antes de la carrera me encontré en la recepción de Hotel con el mítico atleta italiano Gelindo Bordin.
Pasando totalmente desapercibido ante la mirada del resto de corredores, todo un Campeón Olímpico de Maratón (Seúl 88), doble Campeón de Europa de Maratón (Stutgart 86 y Split 90) y Bronce Mundial de Maratón (Roma 87)
Foto y momento para mi colección interior....ya sabes....en esto... no cambiaré.


"Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir lo lejos que pueden llegar" .- T.S. Eliot

















martes, 17 de enero de 2017

PARA EMPEZAR AÑO, OTRO "SUB 90" EN LA 112ª

Por cuarta vez en mi "vida deportiva" arrancaba mi año atlético corriendo la media maratón de Sitges.
Una media muy llana y que te asegura casi a un 90% una climatología mucho más benigna de la que tenemos en estas fechas por nuestro Somontano y esto es algo que se agradece y mucho.
No bajaba con mucha motivación mental ni con las mejores sensaciones físicas posibles, pero, el hecho de poder compartir fin de semana con otros amigos del Club y correr y evadirme un poco me parecía más atractivo que quedarme en casa "viendo la vida pasar".
El domingo a las nueve y cuarto de la mañana hicimos los "Barbastro´s"  la, ya tradicional quedada para el café en el Sports bar de Sitges, bar dedicado íntegramente al deporte y que está frente a la zona de salida y meta.
Allí nos reunimos la expedición deportiva que compartí con Miguel Moreno, Fernando Latorre, Miguel Angel Barfaluy, Pepe Cubelos y el incombustible y cada vez más admirado, para mí, José María Chéliz.
El día ha salido excepcional, unos 10º, sol en todo lo alto y un poquito de aire, que sino va a más, no influirá en el rendimiento de cada uno.
Visto el día y la temperatura decido ir de corto, medias compresoras, tirantes y manguitos.
Una vez cambiados y hecha la foto nos vamos hacia la zona de salida.
Miguel y Fernando se van hacia adelante (están mucho más fuertes), yo me quedo un poco más atrás...prefiero ir a mi ritmo...sin más presión.
A las diez en punto se da la salida y arrancamos durante casi dos kilómetros por el Paseo Marítimo, pegados al mar.
Somos casi dos mil corredores y ese paseo se hace estrecho con tanta gente, así que hay que extremar las precauciones para evitar enganchones y caídas.
A la altura del Hotel Terramar, salimos del Paseo y pisamos asfalto.
El grupo se estira, y esto permite correr con más fluidez.
Estos primeros kilómetros me salen a una media de 4'07", algo que está muy bien, y que, sinceramente no me esperaba.
Pese, a que no creo que ese sea un ritmo que pueda aguantar, pienso que todo lo que pueda "adelantar" ahora me servirá de colchón para, cuando más adelante, me vengan mal dadas.
Llego al kilómetro cinco en el Paseo del Doctor Gaietá y lo paso en 20'44".
Salimos del callejeo por Sitges para dirigirnos a través del Camino de Miralpeix a subir el puente que está sobre el campo de golf.
Quizás, ese es el tramo más duro de la carrera, aunque bien es cierto que es mucho más corto que otras subidas que recuerdo de otras ediciones de esta misma carrera.
Mientras me dirijo hacia el giro de 180º ubicado un poco más adelante del punto kilométrico número siete, nos cruzamos a la cabeza de carrera donde veo a Miguel que va como un tiro entre los 50 primeros y un poco más atrás a mi tocayo estadillano que ha salido con el guía que marca los 4'/km.
De momento, me voy encontrando bastante bien y las molestias del cuerpo están, parece, "hibernando".
Mientras vamos de regreso al centro, en la Avenida de Nuestra Señora de Viñet, veo más adelante una camiseta del club a la que me estoy aproximando bastante rápido.
Veo que es Fernando que ha bajado considerablemente el ritmo y me temo que este acercamiento tan rápido por mi parte no es por "mérito" mío, sino porque algo no va bien en él.
Al llegar a su altura le pregunto, y me dice que le ha dado un pinchazo en el gemelo y que al paso por meta se retira.
¡Qué mala suerte!, porque física y moralmente está fortísimo para haber podido realizar una marca excepcional y bajar lo que hizo hace un mes en Tarragona.
Tras quedarme unos metros con él y poder ver y chocar la mano a mi nena que está entre el público, arranco de nuevo.
Fernando tuvo que tomar la decisión más dura, pero seguro que la más coherente, y estoy seguro que en veinte días, en Granollers, volverá a "volar".
Ahora entramos en un tramo de poco más de un kilómetro por dentro de las estrechas calles de Sitges.
La verdad es que, rodar por esas calles es una gozada y sobretodo cuando iniciamos una agradecida bajada hacia el Paseo Marítimo con la espectacular visión del mar y el sol de frente formando claroscuros en las paredes y en el firme de la calzada.
Una vez finalizada la bajada, giro a la derecha y llego de nuevo al Paseo de la Ribera y con él al ecuador de la carrera.
Paso por el punto kilómetro 10.
Miro el reloj y veo que es en 41' 28"...¡uf!, está "demasiado" bien para lo que yo me esperaba y confiaba de estos "cuatro huesos".
Giro la manzana alrededor del Hotel Calípolis y entramos de nuevo al Paseo Marítimo para iniciar la segunda vuelta.
Justo antes de acceder al paseo, con otro corredor debemos casi parar en seco porque tienen que dar paso a una UVI móvil que lleva las luces y sirenas en marcha indicando que pasa algo serio.
Freno y me intento desviar de su trayecto, pero... el otro corredor con el que voy en ese momento, bracea, grita y protesta....yo no....
Estoy seguro que quien fuera dentro de esa ambulancia o a quien fuera a recoger, esos pocos segundos fueron mucho más importantes que para nosotros...
Sólo hay que tener un poco de coherencia, corazón y sentido común cuando se hacen o se dicen las cosas, ahí es donde se encuentra el equilibrio.
Al girar a la derecha y entrar al Paseo oigo desde el público gritos de ánimo con mi nombre.
Busco con la mirada y veo que es Mon, que ha venido a correr con su grupo de Barcelona el 10K.
Me da un subidón de moral enorme ese momento, ya que , no esperaba verla allí.
Además una vez que finalizó la carrera, me encontré en mi móvil un "book" amplísimo de fotos que me hizo, así que, por partida doble...¡GRACIAS!.
Inicio ya la segunda vuelta.
Un circuito a dos vueltas tienen sus pros y sus contras.
Entre los pros , en esta concretamente, está el que durante varios kilómetros estamos muy acompañados por el público ya que, sin casi moverse de un punto, pueden ver el paso de la carrera hasta en cinco ocasiones diferentes y eso facilita las cosas para ellos y motiva a los corredores.
Y en contra que, psicológicamente el saber, una vez acabada la primera vuelta, lo que te queda por delante puede desmoralizar a cualquiera...y si estás justito de fuerzas, más todavía.
Ahora, con la carrera totalmente estirada y el paseo prácticamente "limpio" de corredores, he decidido bajar un poco el ritmo y disfrutar del paisaje que tengo a mi izquierda.
Como hace un mes en Tarragona, esos instantes corriendo al lado del mar, viendo esa inmensidad y escuchando el chasquido de las olas, me dan un poco de paz y relajación mental.
Respiro hondo y por un momento,por unos segundos, consigo evadirme de este mundo de locos y casi , muchas veces de "ciencia ficción".
Salgo del Paseo, dejando atrás esa "fugaz paz" y vuelvo a la realidad de la propia carrera.
Iba bien hasta que al llegar al kilómetro trece, me viene a "visitar" la molestia en la pierna izquierda....¡qué oportuna, joder!".
Bajo ritmo e intento no perder los nervios.
Esos kilómetros me voy a ritmos de 4'16/4'17" para ver si la molestia remite y me vuelve a dejar correr con cierta normalidad.
Poco a poco se va diluyendo, pero siento que no voy a poder rodar tan "alegre" como lo venía haciendo hasta ahora.
Llego al 15 en 1h 02' 32".Los tiempos de paso y lo que queda por delante me indican que puedo estar rozando esa barrera tan importante para mí, como es la de bajar de los 90', pero...quiero ser prudente, constante y regular, como intento ser siempre en todo lo que hago.
En el 16 volvemos a subir el repecho del puente sobre el campo de Golf y en la bajada posterior siento que voy un poquito mejor.
Al llegar al 17 decido tomarme un Gel Biofrutal Sprint, siguiendo los consejos del buen amigo Marcos, a ver si me inyecta un poquito de energía.
De nuevo llego al giro de 180º que hago casi en parado, por miedo a que un mal gesto haga que me "rompa" muscularmente.
Una vez pasado, arranco para ir en busca del kilómetro dieciocho.
Pese a todo, estoy manteniéndome en esos ritmos lo que hace que mis "cuentas mentales" me salgan favorables para lograr una marca más que digna....para mí, claro está.
Paso por otra rotonda, otro repecho y comenzamos la bajada justo al lado del Restaurante La Masía, excelente lugar donde más tarde iríamos a comer toda la expedición.
Ahora sí que estoy intentando echar el poquito resto que me queda dentro para lograr acercarme al objetivo.
Llego al 19 y veo que lo paso en 4'14"....si no me hundo o me pasa algo creo que voy a poder hacer esos sub 90' que siempre me traen de cabeza.
Poco antes de llegar, de nuevo al centro, escucho los ánimos de Fernando y Blanca desde las aceras.
Apenas les puedo hacer un gesto con la cabeza porque voy casi al límite.
Entro ya en las estrechas calles del centro, aprieto los dientes y las piernas en un último repecho e intento alargar lo máximo posible zancada en la bajada antes de hacer esos últimos metros.
Una vez, de nuevo en el Paseo de la Ribera sé que me quedan menos de mil metros para llegar a meta.
Bordeo de nuevo todo el edificio del Hotel de la organización y ahora ya sí, giro a la derecha para pisar arena y encarar esos últimos doscientos metros hasta la meta.
Miro el reloj y veo que sí que voy a volver a bajar de los 90', así que intento exprimirme un poquito más.
Aprieto todo lo que puedo , hasta el momento en el que en el lado izquierdo, y a este lado de las vallas veo a mi nena esperándome para entrar juntos.
Ahí ya sí, se "para mi mundo", me relajo, le hago un gesto para que venga y juntos de la mano entramos, una vez más, en meta.
Ella me ilumina la cara, me llena el corazón y me inyecta esa fuerza moral necesaria cuando uno tiene el depósito mental casi en la reserva.
Muchas veces sueño con, un día, correr y acabar una media maratón juntos, y que sea entonces ella, la que coja la mano de su padre para ayudarle a entrar en meta.
Soñar es gratis y de momento ,ahí, nadie me puede quitar la ilusión y la esperanza.
Finalizo mi 112ª media maratón, en el puesto 254º de más de 1700 llegados (esto es sólo un dato sin más) con un tiempo de 1h 29' 17" , a una media de 4'14" por kilómetro...más que suficiente para mi.
Ahora tocará recuperar de una manera u otra estos "cascados" cuerpo y mente e intentaré preparar lo mejor posible, el primer Campeonato de España de Media Maratón que haré en mi vida, y que será (D.m.) en Granollers el primer domingo de febrero.
Como todo en esta vida, lo intentaré hacer lo mejor posible, dentro de mis humildes posibilidades.

"No hay atajos para llegar a los lugares que realmente merecen la pena"

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martes, 20 de diciembre de 2016

LA 111ª, EN TARRAGONA Y A LA SEGUNDA

Hasta Tarragona bajamos seis compañeros del Club a disputar la 25ª edición de su media maratón.
Prueba que debía haberse celebrado el último domingo de noviembre, pero que tuvo que ser, acertadamente, suspendida por una impresionante tormenta que dejó en pocos minutos anegadas de agua todas las calles de la ciudad.
La organización actuó, a mi entender y sabiendo de lo complicado que son estas cosas , con gran celeridad y profesionalidad, anunciando unos días después , que la prueba se volvería a realizar antes de final de año.
Tuve la "fortuna" que decidieron ponerla el único festivo de todo el mes de Diciembre que libraba en el trabajo, así que, volvimos a repetir viaje con los compañeros.
Enrique, Pablo, Miguel Angel, Laura, mi tocayo estadillano Fernando y yo llegamos puntualmente a las 7 de la mañana al club para iniciar nuestro segundo viaje en 20 días hasta tierras tarraconenses.
En un par de horitas estábamos ya en la zona polideportiva, con tiempo más que suficiente como para tomarnos un café con calma y comentar  las futuras pretensiones para el próximo año.
Estos "chavales" que me acompañan son realmente insaciables, y escucharles te hacen contagiar algo de ilusión.
Hoy, ha salido un día fresquito y con algo de viento, pero , por lo menos soleado y sin peligrosas nubes acechando desde el cielo.
Nos cambiamos y nos apresuramos a dirigirnos a la zona de salida junto a otros 1500 corredores que van a disputar la media maratón o el 10K.
Fernando, Pablo y Enrique se adelantan para aproximarse al guía de la 1h 30', Laura y Miguel se quedan un poco más atrás donde el de la 1h 40' y yo, me quedo ahí . en medio, en tierra de nadie porque , a día de hoy, no estoy nada convencido de cómo voy a responder ante tantos kilómetros.
No he dormido bien y me encuentro bastante bloqueado física y mentalmente, así que, prefiero correr solo , por sensaciones y sin ningún tipo de presión añadida.
Diez en punto de la mañana, se da la salida y arrancamos desde la Calle Vidal Barraquer.
Se sale muy rápido, y aunque uno no quiera, se deja llevar por ese ímpetu de la masa, aún a sabiendas de que esto va a ser temporal.
El primer kilómetro lo paso en 4'06".
En ese punto se gira a la derecha para ir durante otro kilómetro por el Muelle de los Pescadores.
Los siguientes kilómetros se hacen por el centro de la ciudad, con continuos "sube-bajas" que son bastante rompepiernas y que no permiten correr con gran regularidad.
A pesar de ello, sigo manteniendo ritmos constantes que no superan los 4'15" el kilómetro, pasando el 5 en mitad del larguísimo tramo de la Carretera de Valencia en 20' 53".
Regresamos de nuevo, hacia la zona centro y al entorno de la salida y meta, donde poco antes de llegar al kilómetro 9 se separan las dos carreras, quedándonos ya solos los de la media maratón.
Del 9 al 10 la carretera se empina en dirección a la Rambla Nova.
Esto, añadido al aire que nos da de frente hace que baje el ritmo considerablemente.
El 10 está justo en el giro de la rambla para iniciar la bajada por el lado opuesto.
Este kilómetro se ha hecho bastante duro, y el tiempo parcial se ha ido a 4'33", aunque, global y sorpresivamente sigo en ritmos para rondar la "horatreinta".
Cuando inicio la bajada y alargo zancada (dentro de lo que este castigado cuerpo me permite), me vuelve a aparecer la molestia en la pierna izquierda, esa que hace que se quede medio bloqueada y que sienta que voy como un pato.
Aminoro un poco para intentar que poco a poco vaya remitiendo como otras veces.
Lo favorable del trazado ahora , junto a esa experiencia que da el que no sea la primera vez que me pasa hace que poco a poco vaya desapareciendo.
En el 11, pasamos junto al Anfiteatro romano de Tarragona, lugar desde donde antes salía la carrera.
Ver esas calles y esa zona hace que, inevitablemente, me vengan a la cabeza recuerdos de la primera vez que hice esta media, allá por el 2004, donde bajé por segunda vez en mi vida de esa barrera de los 90' con la presencia de mi prima Silvia viendo la carrera y esperándome allí en meta.
Será ya la edad o vete a saber qué, pero a uno le afloran recuerdos y sentimientos que hacen que se le encoja el estómago con "pequeñas" cosas y recuerdos.
Pasamos, de nuevo, cerca de la zona de salida/meta y nos dirigimos hacia la segunda parte de la prueba, saliendo al Paseo Marítimo donde vamos a hacer, para mí, los kilómetros más atractivos de la prueba y los que le dan mayor encanto.
Pasamos un túnel y salimos de nuevo de cara al mar, aunque esta vez, en lugar de girar a la derecha, lo hacemos a la izquierda para dirigirnos durante dos kilómetros de ida hasta prácticamente la Punta del Miracle.
Van a ser muchos kilómetros en los que nos vamos a cruzar, primero, a los de cabeza de carrera y más tarde a los que vienen por detrás, por lo que van a ser momentos muy distraídos para la mente.
Veo y animo primero a mis compañeros Fernando, Pablo y Enrique que van por delante (menudo carrerón que hicieron), y más tarde a Miguel y Laura que en esos momentos van juntos haciendo una sensacional carrera muy cerquita del guía de la "horacuarenta".
La visión espectacular del mar, el sonido constante de las olas y ese horizonte infinito hacen que, aunque sea por unos minutos, mi cabeza se evada de la carrera y casi diría que hasta de este mundo de locos.
Tanta es esa relajación e "ida de cabeza" que el kilómetro 13 al 14 aún siendo favorable en el terreno y con viento a favor me voy a los 4'49".
Bajo un puente, hacemos un giro de 180º para regresar "por donde hemos venido" , pegaditos al mar a hacer los siguientes cinco kilómetros de carrera.
Kilómetros en los que vamos a pasar junto al Club Náutico y los muelles de Aragón y de Levante, teniendo a nuestra izquierda la espectacular estampa de un mediterráneo bastante revuelto.
Poco antes de llegar al Club Náutico doy alcance a un corredor de Tremp (el charcutero de Tremp me dice que es) que me reconoce y con el que voy a compartir carrera y conversación durante un par de kilómetros más hasta que mis piernas dicen basta y he de descolgarme de su lado.
Paso el kilómetro 17 y veo al otro lado del carril el cartel del 18.
Por tanto, sé la distancia que me queda para llegar a un nuevo giro de 180º y encarar ya, esos últimos tres kilómetros para meta.
Lo malo llega, tras ese giro.
El viento, que hasta ese momento lo habíamos llevado "de cola", ahora nos llega de frente, con la consiguiente molestia que supone el tener que pelear, además del cansancio, con ese aire que te va frenando.
Me pego lo más que puedo al muro bajo que hay a la izquierda buscando la máxima protección posible y alcanzo el kilómetro 18.
Miro el reloj y veo que llevo 1h 17' 16" de carrera.
Un rápido y lógico cálculo mental me dice que voy a estar rozando la "horatreinta", pero a mi ya no me queda nada más en las piernas ni en la cabeza para dar.
Llego al 19, todavía al lado del mar, vuelvo a mirar el reloj...1h 21' 40"...¡qué cerca va a estar!.
Giro a la izquierda y vuelvo a pasar por debajo del túnel, donde a la salida está ubicado el kilómetro 20...
1h 25' 54"....va a ser imposible, y va a ser por pocos segundos.
Encaro ya el último kilómetro intentando echar algún resto que me quede, pero siento que los segundos van más rápidos que mis piernas y ante eso, nada voy a poder hacer.
Paso el primer arco antes del final y veo al fondo, tras la llegada, al buen amigo Enrique que me espera.
Arribo ya a meta.
Cruzo el arco final de mi 111ª Media Maratón en el puesto 138º de la general (de más de 1000 corredores) con un tiempo de 1h 30' 19".
Aunque me queda ese sabor "amargo" de haberme quedado tan cerca de volver a bajar de los 90', sé que tengo que estar más que satisfecho del rendimiento que he sacado de mi cuerpo y de mi cabeza un día como hoy.
Me santiguo , beso aquello que sé que me sigue protegiendo y me fundo en un abrazo con Enrique, al que le agradezco profundamente esa muestra de respeto, compañerismo y cariño que siempre tiene.
Hoy, me ha costado muchísimo ponerme en la línea de salida y afrontar un esfuerzo así, pero, necesitaba evadirme, romper a sudar, sufrir, ver el mar y escuchar y sentir las ilusiones de mis compañeros de viaje a los que debo agradecer su compañía y su afecto.
Con esta media doy por finalizado mi año en lo que a competiciones se refiere.
A partir de ahora, veré por dónde van los tiros.
"El éxito tiene una simple fórmula..da lo mejor de ti y puede que a alguien le guste" .- Sam Ewing