martes, 16 de agosto de 2016

ENCIENDE LA NOCHE EN SAN SEBASTIÁN

Lo mío creo que debe ser algo de enfermedad crónica, o quizás, es "eso" de la crisis de los 40, que parece que eres joven pero ya no y quieres seguir pareciéndolo aún a costa de hacer alguna "locura" o tontería que otros no harían.
La realidad es que yo, sigo haciéndolas y me siguen dando una vidilla interior que a mi por lo menos me alivia y despeja la mente aunque sea sólo por esos momentos.
Aprovechando un fin de semana plenamente taurino en San Sebastián con la "excusa" de ver a José Tomás me inscribí a una carrera nocturna de 5'5 kilómetros en la noche del sábado.
La prueba recibe el nombre de ENCIENDE LA NOCHE y parte desde el Boulevar donostiarra a las doce en punto, con lo cual, se corre en la ya madrugada del sábado al domingo.
Es una prueba meramente festiva, en la que a la recogida del dorsal te dan una bolsa llena de adminículos fluorescentes y maquillajes de colores para que te pongas y te puedas pintar la cara de forma llamativa.
Para los que me conocen un poquito, sabrán que estas cosas a mí me las traen al pairo y no me gustan nada así que todo eso se lo dí a Paula que es la que lo disfrutó.
Lo sé, soy demasiado "formal"....esto ya no cambiará, y creo que ya, ni quiero.
Yo, sigo siendo "lineal" en mi vida, quizás demasiado y en estos casos soy fiel a mis colores corporativos desde que entré a formar parte del Club en el 2002,  aunque, visto lo visto ya pueda parecer un "rara avis".
El sábado se hizo duro...dormí poco y mal la noche anterior, viaje por la mañana, un paseo por San Sebastián...comer....a los toros...bajar de nuevo al centro....tomar unos pinchos...ver una espectacular colección de fuegos artificiales y hacer hora hasta las doce de la noche para correr.
Mi cuerpo estaba muy cansado y las piernas cargadísimas, pero....si me comprometo con algo, por lo menos, intento cumplir.
Se acerca por fin la hora, la temperatura es muy agradable...bueno....la verdad es que es calurosa a pesar de la hora y del lugar...más de 25º y mucha humedad.
Me voy para la salida, colocándome entre las primeras filas, esas en las que ya había localizado a los que no llevaban nada de disfraces ni colores y supuestamente iban a salir a disputar.
Somos más de 300 "taraos" los que estamos tras el arco de salida para correr esos cinco kilómetros y medio por el centro de San Sebastián en plena Semana Grande.
Cuenta atrás, llegan las doce de la noche y un cohete da la salida.
La cabeza de carrera arranca con fuerza.
Giramos hacia la izquierda y empezamos a bordear toda la playa de la Concha.
Voy bastante adelante así que eso me permite correr sin agobios, ni empujones, algo de agradecer.
El paso por el kilómetro 1 lo hago en 3'43", no está nada mal, no son mis ritmos, pero sí que es verdad que es una carrera corta en la que quiero intentar ir a 4 o "cuatropoco" el kilómetro.
Paso por el kilómetro 2, en 3'51"...a pesar de la pesadez que noto en mis piernas la cosa está yendo, sorprendentemente, bastante bien.
Nos estamos dirigiendo hacia casi el ecuador de la prueba, situado en el interior del Real Club de Tenis de San Sebastián, donde nos espera una sorpresa con la que yo no contaba.
Giro a la izquierda para entrar en la pista de tenis y allí me sale del alma un..."¿pero que coño es esto?"..
Han puesto cintas de un lado a otro de la pista que hay que atravesar saltando como si se tratara de una pista americana, mientras te riegan con una manguera , para finalizar saltando la red de la pista central de tenis.
Bueno, me lo tomo con calma y con humor, porque la carrera tiene ese fin de diversión, así que las paso sin complicaciones , que no es plan de pegarme un "leñazo" tonto, y cuando salgo de la pista, arranco de nuevo con fuerza a correr.
Saliendo de la pista de tenis está el kilómetro 3, que lo paso en 4'03"...a pesar de ese "contratiempo" con el que no contaba , el tiempo tampoco se ha ido mucho.
Tras una pequeña rampita nos metemos ya en pleno paseo al lado de la Concha, teniendo en muchos momentos que sortear a gente que va paseando.
Aunque debo decir que, pese al gentío enorme de personas que había por las calles, la organización dispuso de muchísimos voluntarios que indicaban y daban una seguridad enorme a los corredores, felicidades por ello al Club Bera Bera.
Mi reloj pita al paso por el kilómetro 4, es en 4'05", el más lento hasta ahora, pero sabiendo lo que me queda hasta meta, sé que la marca va a ser más que digna.
El público que está pendiente de la prueba, y que es muchísimo, anima una barbaridad, algo muy habitual en esta tierra y eso hace que uno se venga arriba, a pesar de que los gemelos me estén "quemando" y me quede poco resuello.
Bajo el Hotel Londres, suena el quinto "beep" de mi reloj....tiempo, 3'59"....ya sólo me queda el giro a la derecha y la recta de meta.
Veo el reloj del fondo que acaba de alcanzar los 21', aprieto y cruzo la meta con un tiempo de 21' 25" a una media de 3'55" el kilómetro y lo que está genial....en el puesto 20º de la general de esos más de 300 corredores..no está mal para acabar un día largo y duro, ni ser una distancia propicia para mi.
Estoy empapado de sudor, pero muy satisfecho con lo que le he sabido sacar a estos cascados cuatro huesos.
Tras el avituallamiento. mi cuerpo sólo pide una ducha y la cama para descansar. algo que tardaría ,todavía, más de una hora hasta que pudimos coger el bus de regreso al Hotel.
Esta "carrereta" sólo ha sido un pequeño "inciso diferente" dentro de la preparación para la maratón de Budapest, que es el gran objetivo del año.
Tras la ducha y dormir seis horas..a las ocho de la mañana de ese gran domingo taurino,  arrancaba de nuevo a correr 16 kilómetros suaves...esta es la "droga" que me evade.

"A donde el corazón se inclina, el pie camina"




miércoles, 3 de agosto de 2016

15K EN ESPLUGAS DE FRANCOLÍ Y A MAS DE 30º

Dentro de mi plan previsto para la preparación del Maratón de Budapest había incluido la Media Maratón de Rubielos de Mora el penúltimo sábado de julio para hacerme un pequeño test y ver cómo respondía física y mentalmente en competición.
La misma semana de la prueba anunciaron que la suspendían, así que uno, que tiene los fines de semana libres contados, se le trastocaba todo.
Pero como todavía guardo algo de ilusión y soy perseverante, miré el calendario y encontré una carrera el sábado siguiente.
Un 15K en Esplugas de Francolí....a unos 120 kilómetros de Barbastro, una hora y veinte de camino, algo nuevo, diferente....podría ser interesante.
Eché el "lazo" a los compañeros habituales pero a nadie le venía bien, así que la día prácticamente por descartada.
Así estaba la situación hasta que una tarde, acabando de correr con Iván (con el que hemos vuelto a retomar las salidetas como en los viejos tiempos) , nos encontramos con Gregorio.
Le comento esta carrera (que también incluye un 5K) sin mucho convencimiento y para mi sorpresa me dice que si yo voy....baja...así que dicho y hecho...aquella misma noche hice las dos inscripciones...nunca hay que darse por vencido.
El sábado se presentaba ante mí un día largo, de esos "machaques" que ya estoy acostumbrado a hacer.
El "plan" era el siguientes, currar de mañanas, por la tarde carrera y por la noche cena...así que sólo deseaba que las ocho horas de curro tuviesen un poco de "piedad"...algo difícil en mi departamento ya que los tiempos de relax son rara excepción.
Una vez acabé mi jornada laboral, regreso a casa..ducha...comer un poco...prepararme la bolsa, tumbarme, creo que fueron 15 minutos, y a buscar a mi compañero de viaje.
A las cuatro y media recogía a Goyo y poníamos rumbo hasta la Espluga de Francolí donde llegamos en apenas una hora y cuarto y con el termómetro marcando 35º...¡qué horror!.
Tras recoger el dorsal, con casi una hora de antelación (porque así lo recomendaba la organización), n nos da tiempo más que de sobra para tomar un café tranquilamente y seguir hablando....bueno, yo, escuchando las experiencias y opiniones de Gregorio sobre cualquier tema del que proponía.
Se acercan las siete de la tarde, una vez cambiados, vamos a trotar un poco por la zona de salida/meta.
Hace mucho calor , aunque sopla una pequeña brisa que quizás nos pueda aliviar un poco, por lo menos es lo que espero ...veremos a ver qué pasa dentro de un rato.
La prueba de 15 kilómetros tiene un perfil bastante duro....los dos primeros kilómetros son urbanos por el pueblo, los siguientes seis en subida y los últimos siete en bajada de regreso a Esplugas.
Ver este perfil unido a la alta temperatura puede hacer que la carrera se haga muy dura.
Yo, sólo llevo idea de completarlos por el mero hecho de sumar kilómetros de cara a la maratón de octubre y sobretodo intentar acabarla con buenas sensaciones, que últimamente llevo no las encuentro.
Siete en punto se da la salida y arrancamos más de 600 corredores (entre las dos pruebas) la 39ª edición de la prueba de fondo más antigua de la comunidad autónoma catalana.
Bueno...antes de empezar con la crónica en sí de la carrera, me gustaría dejar unos detalles sobre la misma, de esos que antes, anotaba en mi cabeza para mejorar las carreras "de casa".
"A pesar" de ser una carrera de gran fondo un sábado de julio a las siete de la tarde (con el supuesto "hándicap" físico-climatológico que pudiera suponer), hubo una participación de más de 600 participantes en una población de 3800 habitantes....y ¿´cómo puede ser?...
Pues quizás por...una bolsa del corredor excepcional (camiseta, calcetines, caldo, agua, fruta, refresco, etc, etc, etc), un circuito duro pero muy atractivo, numerosos avituallamientos, excelente organización, celebrada en plenas fiestas mayores, ambientazo en las calles....bien movida en redes sociales...quizás, "sólo" quizás ese pueda ser el secreto.
Tras este inciso, vuelvo a la carrera...a mi carrera.
Como decía antes,  los dos primeros kilómetros transcurren por el centro de la localidad, entre las bonitas calles estrechas del casco antiguo...así hasta que salimos de ese centro y nos dirigimos de nuevo a la zona de salida/meta.
En cuanto pasamos el kilómetro 2 encaramos ya la carretera dirección a Poblet.
El primer kilómetro lo paso a 4' pelaos....es algo normal por el momento "euforia" de la salida,la carretera favorable en bajada y las calles estrechas y en sombra del interior del pueblo.
El 2 bajo el arco de meta ya lo paso a 4'28"....
A partir de ahora vienen los seis kilómetros en subida y con el sol de cara....
Me echo la gorra para adelante..acorto el paso e intento abstraerme del asfalto contemplando el paisaje con la idea de ir pasando los kilómetros lo mejor que pueda.
Algo que me encantó fue que entre el kilómetro 4 y 5 la carrera entra por el interior del Monasterio de Poblet, lugar donde están enterrados ocho de los Reyes de la Corona de Aragón.
Damos la vuelta a toda la Plaza Mayor del interior del Monasterio y salimos de nuevo a la carretera de Prades donde el terreno todavía se empina más.
Estoy empapado de sudor y se agradecen los múltiples avituallamientos que hay, tanto de agua, como de esponjas e incluso varios puntos donde vecinos han salido con mangueras para refrescar el ambiente.
Mi ritmo está decayendo pero no me preocupa ya que mi objetivo es sólo acumular kilómetros y aún así estoy adelantando a multitud de corredores que llevan un pasito muy corto o incluso van andando.
Un poco más allá del kilómetro ocho está el giro de 180º que nos devolverá por el mismo camino hacia la meta.
El paso por esos seis kilómetros de subida el reloj se ha disparado...4'38" en el 3, 4'58" en el 4, 4' 55" en el 5, 5'07" en el 6, 4'59" en el 7...
Una vez realizado el giro ,comienzo ya el descenso y pasando por el kilómetro nueve veo por el otro lado de subida a mi buen amigo José Vicente.
Por un momento pienso en aminorar el ritmo y esperarle, pero al comenzar la bajada empiezo a encontrarme bien y con ganas de ir un poquito más rápido.
Me echo la gorra para atrás, me uno a un corredor que me precede que lleva un ritmo que parece se adapta al mío y acelero las zancadas.
Los tiempos de paso están bajando bastante, tanto, que el paso por el kilómetro 10 lo clavo en 4'15".
Con "mi" compañero casual del día vamos compenetrados por momentos, porque hay cambios de ritmo por las dos partes que nos rompen a uno u otro aunque luego nos esperamos...es un "ni contigo, ni sin tí".
El paso por el kilómetro 12 al lado del Monasterio de Poblet (de bajada no se entra) pico en 4'04",,,,es increíble porque siento que "vuelo".....a mi manera claro.
Ya hacía mucho tiempo que no tenía esas sensaciones de "poder"...a ver cuanto duran.
Quedan sólo tres para meta y tengo ganas de seguir dándome "cera" a ver hasta donde aguanto.
Llego al kilómetro 13, nuevo pitido en el reloj y veo que marca ¡¡¡3'53"!!!....esto me está dando alas mentales más que físicas.
Sólo dos ya para meta y seguimos adelantando corredores con muchísima facilidad....¡qué recuerdos de sensaciones!.
Veo el cartel del 14...me está costando aguantarle el ritmo al compañero pero ahí sigo enganchado como una lapa.
Vuelvo a "picar" por debajo de los 4' por kilómetro (3'56") y ahora en el último mil no puedo bajar la guardia.
Poco a poco el compañero me toma unos metros y siento que ya no le puedo pedir más a mis castigadas piernas...ya han hecho muchísimo hoy.
Entro en la larga recta de meta de casi 500 metros entre un pasillo de público que no deja de animar.
Aprieto los dientes y echo lo poquito que me queda dentro, parando el crono con un tiempo de 1h 06' 45" en el puesto 94º de casi 500 corredores a una media de 4'27" el kilómetro.
¡Ah! El último kilómetro en ¡¡¡3'58"!!!...ni en sueños podría haber imaginado hacer una carrera a esos ritmos en mi actual estado físico y mental.
Máxime cuando en mi reciente revisión médica laboral, leí con estupor como en las conclusiones de los análisis ponía que tenía...."SOBREPESO" y en los comentarios y recomendaciones aconsejaba..."reduzca su peso actual, bajo control médico"....vaya cacharro que estoy hecho...ver para creer.
Tras la ducha, abandonamos con rapidez Esplugas, que había prisa, con la satisfacción de haber superado con nota alta una carrera muy dura tanto en lo climatológico como en el trazado.
Me fue bien en lo físico, pero sobretodo en lo psíquico.
Estamos en agosto y será mes de intentar seguir acumulando kilómetros, recuperar cuerpo y mejorar la mente.
Respecto a "ponerse un dorsal" durante este més.....a priori no habrá competición....sólo a priori...

"Ningún mar en calma hizo experto a un marinero"




martes, 14 de junio de 2016

UNA CARRERA GRATIFICANTE Y EMOCIONANTE

Desde hacía un par de meses sabía que tanto Martín Fiz como Abel Antón iban a estar en Monzón el fin de semana del 11 y 12 de junio para una carrera solidaria con la Asamblea Local de Cruz Roja que organizaba el Banco Santander.
Carrera, dicho sea de paso, que habían ofrecido hacer en Barbastro en primer lugar y nadie supo o quiso tener altura de miras para no dejarla escapar y traer todo ese montaje logísitico, humano y mediático que se desplegó en Monzón todo el fin de semana a nuestra ciudad...en fin.
El sábado por la tarde no me quise perder (y ya van tres veces que los escucho y no me canso), la amena, divertida y didáctica charla que dieron tres grandes del atletismo español y mundial.
Abel, Martintxo y Eliseo Martín, que fue el perfecto embajador local de la carrera, nos deleitaron, en una sala llena de aficionados, con multitud de anécdotas, curiosidades y consejos que hicieron las delicias de los que allí estábamos...un lujo enorme para los amantes de este deporte.
Tras la charla y antes de que los "secuestraran" para visitar una bodega pude estar junto a Marcos charlando largo y tendido con ellos y poder entregarle y dedicarle a Abel mi libro.
Otra de las cositas que van a quedar grabadas a fuego en la pequeña historia de la vida de uno.
Al día siguiente había propuesto la quedada (y es que no lo puedo remediar) a las ocho y media en las inmediaciones de la sede del club con el resto de compañeros que íbamos a bajar a correr...en total 12.
Yo, había quedado con mi vecino José Mari un poquito antes en el descansillo de casa, así bajábamos juntos los dos.
Tras repartirnos en los coches, arrancamos para Monzón y en un "volao" estábamos ya, aparcados y sentados en un bar frente a la zona de salida y meta tomándonos los cafés.
Vuelta a los coches a cambiarnos y a la foto de grupo, donde sí tenía claro que quería que estuvieran los dos campeones del Mundo de maratón junto a nosotros.
Vamos a calentar un poquito por la zona a "tantear" sensaciones físicas y escuchar las intenciones del resto de compañeros.
Yo, sé que no estoy para intentar "atacar" los cuarenta minutos, pero me gustaría rondar los 42....43...
Hablo con María...me dice que ella está un poquito mejor de su lesión y como en Zaragoza en el 12K , decido intentar acompañarla hasta donde pueda.
Faltan ya pocos minutos para las diez, nos situamos casi todos los CABs en las primeras filas del pelotón, rodeando a los mitos del atletismo.
El ambiente es excepcional, ¡qué envidia!.
Tengo a María al lado, no la quiero perder de vista... se inicia la cuenta atrás y arrancamos.
Vamos dirección a la Avenida Lérida para girar en el puente que lleva hacia el Ayuntamiento.
Pasamos la Plaza del mismo tras un pequeño repecho y descendemos por una calle estrecha que nos va a llevar hacia la zona del complejo deportivo de Monzón.
He conseguido ponerme a la vera de María...paso por el primer kilómetro....3'49"....le informo.....hay que aflojar si o si..ese ritmo es imposible que lo pueda aguantar. (yo)
Hemos adelantado a una chica pero desconocemos cual es la ubicación general de María ni quien está participando en la prueba de 5 o de 10.
El paso por el kilómetro dos es un poco más lento pero seguimos por debajo de 4'...es una barbaridad.
Vuelvo a informar y aminoramos un poco, cosa que mis piernas y mi corazón lo agradecen enormemente.
En el tres ya nos vamos a 4'10" que es por donde debemos "andar" para no tener que ir "pidiendo la hora" en el ocho.
Al paso por un punto en el que hay un buen grupo de personas animando escucho a una que dice..."mira, la primera chica"....eso me gusta, aunque puede que se hayan despistado y haya pasado alguna otra por delante, así que no me quiero fiar mucho.
Un poco más adelante, ya pasado el cuatro, están los padres de María animando sin parar....le hago un gesto a su madre para preguntarle si va la primera , a lo que me contesta que sí..esto ya se está poniendo emocionante.
Estamos ya a punto de hacer el primer paso por línea de meta y por tanto , momento de hacer una "trilla" con los que se quedan ya en el 5000 y los que nos vamos al 10000.
Al paso por meta, el speaker (muy bueno por cierto), "canta" el primer puesto de María.
Ahora sí que hay que ponerse en serio a trabajar.
Cogemos agua en el avituallamiento, aminoramos un poco para beber...miro hacia atrás y no veo a ninguna otra fémina cerca.
Le pregunto que cómo va...me dice un "ahí voy" que indica que está para pocas "alegrías", así que decidimos ir controlando y asegurar.
Mientras subimos una cuesta próxima a las pìstas de tenis y con buena visibilidad miro repetidas veces para atrás y sigo comprobando que no viene ninguna chica cerca.
Hemos pasado el kilómetro 7 en 4'24"...un poquito más lento para darnos (los dos) un respiro y poder afrontar los últimos tres a meta más sueltos.
Veo que viene por detrás mi buen amigo David Alás, que ha vuelto a ponerse un dorsal después de mucho tiempo.
Le conmino a que se una a nosotros y si tiene fuerzas y ganas que se tire para adelante.
Durante casi un kilómetro vamos los tres CABs juntos, hasta que poco a poco David se va yendo.
Yo, me estoy encontrando muy bien físicamente, y sobretodo moralmente ya que el hecho de estar echando un "cable" a Maria me está motivando sobremanera, que falta me hace.
David se va un poco, yo voy tras él pero María me hace un gesto con la mano para que afloje....lo hago ipso facto.
Quedan sólo dos kilómetros para meta, este último lo hemos pasado en 4'13"...está muy bien y sobretodo, yo, me estoy encontrando muy "vivo".
Vuelvo a mirar para atrás, sigo sin ver a ninguna chica que pueda poner en peligro su victoria...se lo digo y me contesta un "ahora, ¡¡¡vamos a disfrutar!!!".
Pita el reloj....kilómetro 9..."¡¡María, sólo uno!!"....vamos por la calle paralela al Paseo San Juan Bosco, lugar donde está ubicada la meta.
Es emocionante escuchar los gritos de ánimo para ella, porque va a ser la vencedora de la primera carrera del circuito nacional del Banco Santander.
Giramos a la derecha y cogemos la calle previa a la recta de meta.
Varias voluntarias la animan...le doy un grito de ánimo y me dice "¡¡A tope hasta meta Fer!!!".
Otro giro a la derecha y encaramos la recta de meta. 
Ahí están sus padres que se desgañitan animándola, pasamos los dos primeros arcos hinchables previos al definitivo... el speaker incrementa el tono de su voz y anuncia la llegada de la primera clasificada, que es respondido con los gritos y aplausos del público.
Siento su mano que me toca...se la agarro....le levanto el brazo y le cedo el paso para que se lleve el protagonismo y rompa la cinta como vencedora.
Cruzamos la línea de meta de un 10000 perfectamente medido en los puestos 26 y 27 de la general con un tiempo de 42' 08" a una media de 4'12"/km...¡genial!.
Ella ,emocionada y feliz y yo, súper orgulloso de haberle servido de ayuda y haber recuperado buenas sensaciones (aunque soy consciente de que más kilómetros ahora mismo se me atragantan).
El nombre de María Llorens aparecerá junto al de Eliseo Martín como vencedores de la primera carrera de este circuito nacional de 50 pruebas que se disputarán por toda España durante todo el año....ahí quedará...casi nada.
Una carrera muy bien organizada, con multitud de detalles y facilidades que uno, que ha tenido que "enfrentarse" y sufrir "unas cuantas", hubiera deseado tener al alcance de la mano.
Una oferta y un respaldo así no se debe obviar.
Antes de regresar a casa e ir a currar pude despedirme con un abrazo de Martintxo deseando que nos volvamos a ver pronto y con el compromiso de podernos tomar una cerveza los dos solos con tranquilidad....que parece un imposible.
Ahora tocará un mes de descanso de carreras y a mediados de julio comenzar con "talento" a preparar el ilusionante objetivo del mes de octubre.

"Nada ha terminado hasta que dejas de intentarlo"








martes, 7 de junio de 2016

LA 106ª , OTRA DE ESTRENO

Hospitalet del Infante se convirtió en la trigésima población que "pateo" entre las 106 medias maratones que llevo disputadas.
La cercanía, el buen tiempo, la playa y la carrera fueron motivos suficientes para animarme a bajar y continuar el camino de esta "loca" historia mía.
Esta vez sólo pude "engañar" para hacerla al bueno de Miguel Barfaluy que no dudó en inscribirse en el momento en el que yo ya informé de que lo había hecho....y es que, como dice la canción "los viejos rockeros nunca mueren", y gente como Miguel no suele defraudar.
Esta media maratón, de nuevo cuño,  cerraba el circuito de carreras de las "Half Marathon Series" , que consta de las medias de Tarragona, Salou, Cambrills, Valls, Tortosa, L'Atmella de Mar y Hospitalet del Infante.
La salida de la carrera estaba programada a las seis de la tarde, por tanto, debemos comer en hora para poder reposar y hacer bien la digestión.
Tras la comida vamos a recoger el dorsal (momento en el que vemos que la participación entre media y 10K es de unos 300 corredores, en familia vamos) y ya en seguida nos vamos a la habitación del hotel a preparar la ropa y descansar un poquito.
Cinco y media.... hemos quedado con Miguel en la recepción del Hotel y caminando nos acercamos hasta la zona de salida/meta donde ya empieza a haber el tradicional ambiente previo a las carreras.
El día ha empezado nublado y con alguna gotita de agua, pero a esta hora, ha salido el sol entre nubes y pica bastante, además hay bastante humedad , que seguro aumentará en los diversos pasos al lado del mar.
Tras la foto de rigor, nos situamos en la zona de salida, deseo suerte a Miguel y trato de meterme en "mi mundo" para concentrarme.
No estoy fisicamente bien, tengo muchas dudas de si mis piernas y mis pies van a responder....sinceramente, tengo dudas incluso de si voy a poder acabar la prueba.
Se inicia la cuenta atrás, suena la bocina y arrancamos.
He salido bastante adelante y al no ser muchos corredores y salir en seguida a una avenida amplia, permite correr con bastante fluidez y sin empujones.
El primer kilómetro lo paso en 4' justos,...es lo de siempre...la excitación de la salida y un tramo con desniveles muy favorables hacen que uno vaya muy por encima de lo que debiera.
Como voy sólo. sé como estoy y me importa bien poco quien me pasa y quien no, así que bajo el ritmo hasta ponerme a 4'22" con el que voy mucho más cómodo.
Entramos en la Via Augusta y la carretera se empina...¡vaya!, esto es algo con lo que no contaba...
Me pongo al lado de otro corredor con el que compartimos el mismo comentario...."para ser que iba a ser plana y menudo repecho"...
Cuando parece que ha acabado llega un falso llano, un giro a la derecha y otro repecho más para acabar bordeando unos chalets y regresar por donde hemos venido ya en bajada.
El calor y la subida han hecho mella en las piernas, aunque no me estoy encontrando mal del todo.
Paso el kilómetro 5 en 21'34", está bastante bien, pero esto no es nada.
En el avituallamiento cojo agua...bebo y me tiro por encima de la gorra....está haciendo mucho calor.
Nos dirigimos de nuevo hacia el centro de Hospitalet, y allí llegan otros tres repechos más.... cortos, pero intensos ,que se clavan como pullas en las piernas.
Cuando hemos superado esa última rampa (de la primera vuelta), viene un tramo de bajada que nos lleva hacia el Paseo del Arenal, pegadito a la playa.
Ahí van a venir cerca de tres kilómetros de ida y vuelta con la compañía de un paisaje precioso y algo de la brisa del mar que se agradece.
De regreso nos dirigimos hacia la zona de salida/meta, donde tras subir otra cuesta, llegamos a una rotonda en la que un voluntario y unos carteles nos indican el desvió a meta de los del 10K y la dirección a seguir para los de Media Maratón.
El paso por el 10 lo hago en 47'40", he doblado más o menos lo del 5 así que satisfecho, aunque ya mis sensaciones en las piernas no son las que debieran.
En el avituallamiento cojo bebida isotónica, bebo y trago bastante, no es buena señal...marca que estoy bajo de reservas de glucógeno.
Me guardo el botellín en la mano por si acaso he de "tirar" de él más adelante.
Volvemos a iniciar el mismo circuito y por tanto la primera subida larga del inicio.
Acorto el paso, miro el suelo e intento ir "ganandola" metro a metro.
Cuando la acabo vuelvo a beber....voy a esperar al 15 para tomarme un gel de Biofrutal.
Ahora nos hemos quedado solos los de la distancia de media maratón, así que, con lo pocos que somos, es como si estuviéramos haciendo rodajes independientes.
Bajando, me reservo el botellín para dárselo a Miguel cuando me cruce con él.
Lo veo a lo lejos que se va acercando, no le veo buena cara, ni el paso "alegre", me cruzo, le animo y le doy el botellín para que le reanime un poco.
Llego al kilómetro 14, miro el reloj y veo que marca 1h 02'...no está mal pero ya no estoy teniendo buenas sensaciones.
Estoy sudando mucho, me estoy quedando sin fuerzas, no llevo ningún tipo de alegría en las piernas y todavía queda.... ¡un mundo de siete kilómetros!.
Mi objetivo es acabar, pero me está costando una barbaridad cada zancada.
Llego al kilómetro 15, otro avituallamiento....cojo agua, aminoro el ritmo, me tomo un gel, esperando que inyecte algo de energía sobre mis pesadas piernas, pero me parece que ya tengo todo el "pescado vendido"...
Veo que ese kilómetro que va hasta el 16 lo hago en 5'.
No pasa nada porque lo he ralentizado queriendo, para avituallarme bien y darme un respiro que me dé algo de moral.
En una pequeña bajada antes de llegar de nuevo al paseo al lado del mar, me vengo un poquito arriba....nada, es un espejismo.
Casi llegando al hotel donde estamos alojados, oigo un corredor que se pone tras de mí...giro la cabeza y veo que es la segunda clasificada de la general....se pone a mi altura, le digo una palabra de ánimo, me dice un "¡vamos!" y me quedo de ella irremisiblevemente...¡qué impotencia!.
Cuando llego al puerto deportivo me viene a la cabeza la subida que tiene que llegar y me desmoralizo.
Me alcanzan dos corredores y consigo engancharme a uno, con el que voy el siguiente kilómetro, luego, tras la subida se queda, y vuelvo a mi soledad.
Llego al 17..."solo" 4 para llegar, pero...¡qué larga se me está haciendo!
Mi mente me hace la "puñeta" haciéndome recordar mis sensaciones y mis marcas de hace tan sólo un año y por más que le doy vueltas no acierto a entender del porqué de este bajón.
Kilómetro 18...sólo pienso en cruzar la línea de meta....los tiempos parciales son de 4'44"/4'45"....se ha esfumado ya hace varios kilómetros la posibilidad de siquiera acercarme a la "horatreintaycinco".
Suena de nuevo la alarma de mi reloj para indicar que es el kilómetro 19.
Sólo dos más para culminar una muesca más en mi "loca pistola" particular.
Cuando paso por el 20 veo ya la rotonda y la subida que lleva a encarar, a mano derecha, la línea de meta.
Un voluntario me indica y me dice un "ya lo tienes" que esta vez me sabe a gloria.
Acabo por fin el enésimo repecho de la carrera (creo que nadie nos lo esperábamos), giro a la derecha y ya veo los arcos de meta.
Mi nena a la derecha me estira la mano para que le choque...oigo por megafonía el anuncio de que está llegando la tercera fémina clasificada.
Yo, ni me inmuto, sólo fijo mi mirada en ese arco que indica lo que es el final de mi 106ª Media Maratón.
Cruzo...me presigno tres veces (hoy si que me ha echado algún que otro capote) y me apoyo sobre mis rodillas empapado de sudor y muy cansado..
Al final, y pese a todo, 28º de la general, 11º de mi categoría, con un tiempo de 1h 37' 17", a una media de 4'37".
Si llego a "pillarla" hace un año, viendo la clasificación habría quedado entre los 15 primeros...o no llego o llego tarde...una pena.
Tras engullirme dos botellines de agua de trago y un plátano, marcho al hotel , no sin antes, meter mis piernas en el mar un buen rato y dejar escrito en la arena junto a Paula que por allí pasó un "tarao" que corrió su 106 media maratón en esas tierras.
Seguimos sumando...seguimos restando.
"Si no puedes parar de pensar en algo, no pares de trabajar para conseguirlo"








viernes, 13 de mayo de 2016

CUATRO DE CUATRO


Continuando el "mes fantástico", encadené la cuarta carrereta en cuatro fines de semana consecutivos, y esta vez insertada entre 48 horas que iban a ser (y fueron) de locura....aunque esta vez , mayoritariamente ,de las buenas.
Tras los 10 "Kas" de Fraga y Torrefarrera y el 12K de Zaragoza, surgió la posibilidad de repetir la experiencia en la segunda edición del "Running Festival" de Altorricón...
Por no hacerme pesado no volveré a decir lo que pienso sobre eso de poner nombres anglosajones a carreras de aquí....
La decisión final se tomó casi a última hora y decidí apuntarme de nuevo a la distancia de 15 kilómetros mientras que mis compañeros David, Antonio y Laura lo harían en la de 5.....al acabar no les quedaría otra que tener que esperarme.
Tras trabajar mis ocho horitas por la mañana, una ducha rápida y comer algo, bajé a tomarme un café, desgraciadamente rápido, con mi amigo Pedro Mira de Aspe (Alicante), que vino a correr la Media Maratón de Zaragoza y se quiso acercar el sábado a Barbastro a recoger mi libro y echar una charradeta conmigo.
Gestos como el de Pedro, son los que hacen a uno sentir feliz y orgulloso de lo que sembró durante los años en el Club y lo que luego he recogido...¡mil gracias amigo!.
Tras despedirme de Pedro y familia y dejar a mi Paula en el ensayo de comunión acudí al Club para dirigirnos todos juntos hasta Altorricón, donde llegamos en poco más de veinte minutos.
Vamos con tiempo de sobra, pero a mi se me echa la hora de salida casi encima hablando con muchos amigos y conocidos....¡qué brasas soy!.
Ha venido también Raquel invitada por la organización como vencedora de la primera edición y aunque no tengo muchas esperanzas físicas en poder acompañarla, le pregunto qué idea lleva.
Tiene las cosas muy claras..."ir a 4'20" e intentar repetir victoria"....uf, yo sigo con dudas de mi estado y le digo que voy a intentar ir a su lado hasta donde pueda, o hasta que mi pierna me deje.
Las últimas carreras se me bloqueaba en el 8 o 10 yendo a ritmos por debajo de 4'15", pero en esta de 15...no sé...tengo algo de "mieditis" en el cuerpo.
Seis de la tarde, los algo más de 130 corredores nos colocamos bajo el arco de salida...para la de 15 kilómetros seremos unos 50 o así...y en mi memoria aquel "glorioso" cuarto puesto en la general del año pasado.
Cuenta atrás y arrancamos muy rápidos....para variar.
Tras el callejeo inicial salimos del pueblo ya hacia los caminos colindantes.
Hemos formado un trío en el que vamos Raquel, su primo y yo..
Paso por el kilómetro 1 en 3'57"...madre mía, no habrá manera de aprender ¡NUNCA!.
Llegamos al cruce de caminos en el que los del 5K se van a la izquierda y nosotros recto hacia el camino de El Vedadet.
¿Todos?....¡¡NO!!...al compañero David que le habían asignado dorsal de color negro (en lugar del rojo que llevaban los del 5K) le indican que debe seguir recto en lugar de girar y continúa hacia adelante sin percatarse del error hasta que llega al kilómetro 5 y no ve ningún arco de meta....
Así que decide continuar y ya que estaba....acaba adjudicándose la prueba grande de 15 kilómetros con un "tiempecillo" de 55'30"....nada, un pequeño calentón de piernas no premeditado.
Nosotros vamos un poquito más atrás y pasamos el kilómetro 5 en poco más de 22' muy cómodos y controlando por detrás por si se ve cerca la segunda fémina clasificada.
En el avituallamiento cojo un vaso de agua para mojarme la boca, el día ha salido nublado pero hay mucha humedad y se está sudando abundantemente, así que hay que prevenir.
La carrera transcurre por varias fincas colindantes a Altorricón (Finca Clavería, La Melusa....) en tramos muy llanos, de buen firme y rodeados de cultivos.
Los tres vamos muy bien compenetrados tirando de Raquel a pesar de que es ella la que lleva la voz cantante del grupo y estoy convencido de que si quisiera nos podría dejar tirados en cualquier momento.
Yo, en esos kilómetros, no me encuentro cómodo,  me cuesta aguantar el ritmo y mi cabeza sólo está pensando el momento en el que se me bloqueará la pierna y me dirá "hasta aquí has llegado majete".
Un poco antes de llegar al kilómetro 10, segundo avituallamiento, está la familia de Raquel esperando , animando y dándonos agua...no siento molestias y eso hace que me anime bastante.
Al paso por el 10 el crono marca 43' "y algo"...está muy bien.
En ese avituallamiento nos informan que vamos en el grupo de entre el 5º y 10º de la general.
Al girar a la izquierda y tomar el camino que nos conducirá hasta Altorricón miramos hacia detrás para cerciorarnos de que no viene ninguna chica que haga peligrar la segunda victoria de Raquel en esta carrera....no se ve a ninguna, así que tranquilidad.
Lo que sí veo en ese repaso visual es que se están acercando tres corredores más a buen ritmo..
Uno de ellos nos da alcance antes de llegar al 11....creía que se iba a tirar para adelante pero se queda ahí, pero otros dos se van acercando poco a poco.
Desde que he pasado el 10 sin molestias me estoy viniendo un poquito "arriba"..me estoy encontrando bien, y el saber que podría quedar en una buena posición en la general un año más me está motivando....
Le doy vueltas al tarro y en una subida me pongo a la altura de Raquel y le pregunto...."¿me das permiso para irme en el 13?"..a lo que ella me contesta que por supuesto.
El trabajo "sucio" para ella ya está hecho...va a ganar con mucha claridad y sin apenas forzar la maquinaria.
Decido aguantar un poquito más en el grupo a un ritmo cómodo y arrancar los últimos 2000 metros con fuerza a ver cómo responde el cuerpo.
Llegamos el ahora quinteto de corredores al kilómetro 12'5 donde está el último avituallamiento y  se unen los dos recorridos justo al lado del pantano de La Melusa.
Allí, cojo agua, aminoro un poquito el ritmo, bebo, le hago un gesto a Raquel de solicitud de permiso, me asiente, le choco la mano , cambio de ritmo y arranco hacia adelante, mientras escucho a un chico del grupo que dice "¿pero no vamos juntos hasta meta?"...
La verdad es que no sé en qué momento "alguien" dijo que había que ir juntos...yo no,desde luego.
Obviamente cada uno busca sus objetivos en cada carrera y hace lo que le viene en gana mientras no perjudique a nadie.
En mi caso en ese momento era obtener un bonito puesto en la general y forzar el cuerpo esos últimos dos mil metros a ver si la pierna respondía, era sólo por mi.
Paso la ermita de San Bartolomé y me adentro en la cabañera real ya en dirección a Altorricón.
Giro a la derecha, piso asfalto y llego al kilómetro 14 justo al paso de dos cooperativas.
Un voluntario me indica que gire a la izquierda y tome una recta que me llevará de nuevo al casco urbano de Altorricón, donde voy en busca de la línea de meta ubicada (como la salida) en el patio de las escuelas.
Entro ya en la instalación y cruzo la meta en 6º lugar de la general con un tiempo de 1h 03' 58" a una media de 4'16" el kilómetro, con muy buenas sensaciones (¡Gracias a Dios!) y tan sólo 1' 52" peor que el año pasado cuando acabé cuarto.
Espero a que llegue Raquel para felicitarla y me reúno con el resto de mis compañeros que una vez más han copado todos los podios.
David, 1º en la prueba de 15 kilómetros, Laura 1ª en la de 5 kilómetros y Antonio, 2º en la de 5, ¡qué grandes!.
La vuelta al coche para regresar a Barbastro fue frustrante para mí (tómese en modo coña), ya que los tres iban cargados con sus premios en forma de cajas de manzanas, quesos y botellas de vino y yo....con las manos en los bolsillos.
La vuelta a casa sin novedad....descansar y al día siguiente disfrutar emocionado viendo a mi niña tomar la Primera Comunión....impagable.

"Nunca hay que dudar, no está prohibido nada cuando un sueño es real"..de la canción "Alas" de Soy Luna....por Paula ;-)